REFLEXION DOMINICAL

TIEMPO DE CUARESMA

CICLO B

DOMINGO I DE CUARESMA

  • 1 lectura: Génesis 9, 8-15
  • Salmo responsorial: 24
  • 2 lectura: 1 Pedro 3, 18-22
  • Evangelio: Marcos 1, 12-15

REFLEXIÓN

1 cuaresmaEl tiempo de cuaresma es un tiempo de gracia en el que debemos intentar vivir un desierto, tal como Cristo lo vivió. En él tendremos la oportunidad de ojear la vida, descubrirnos tal como somos, de quitar caretas, y sobre todo, tomar decisiones. No faltarán las tentaciones que intenten perturbar la atención y la vivencia de esta oportunidad que Cristo, a través de su Iglesia, nos presenta; pero no estamos solos, el ya venció la tentación, y si Él la venció nosotros la venceremos en Él. De la forma como asimilemos la cuaresma, haciéndola propia, dependerá el encuentro con Cristo resucitado y el proceso de conversión emprendido. Solo quien ha tenido un encuentro personal con Cristo podrá proclamar la Buena Noticia con la fuerza del Espíritu y convencerá. Permitamos que el Espíritu actúe y convierta este tiempo en renovación y fortalecimiento de todas nuestras relaciones, de modo que el mundo pueda experimentar que Él es el camino.
SEÑOR JESÚS, AL COMENZAR ESTA CUARESMA, PERMÍTEME SEGUIR TUS PASOS PARA FORTALECERME EN TI.

TIEMPO ORDINARIO

CICLO B

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: Levítico 13, 1-2.44-46
  • Salmo responsorial: 31
  • 2 lectura: 1 Corintios 10, 31-11,1
  • Evangelio: Marcos 1, 40-45

REFLEXIÓN

lepraLa lepra es una enfermedad contagiosa que impedía a una persona integrarse a plenitud en la sociedad debido a las rígidas leyes religiosas y sociales que la regulaban, la lepra era considerada como castigo de Dios por lo que a los leprosos se les declaraba impuros. Estos eran desterrados a las afueras de la ciudad y excluidos de cualquier ámbito o círculo social. Cristo rompe estos esquemas al tocar un leproso, desde aquel momento la carne y la piel de aquel hombre marginado vuelven a ser sanas: Jesús ha logrado que la Ley de Dios y de los hombres reconozcan su dignidad. Parecería extraño si en este tiempo alguien pregunta ¿Tú eres leproso? ¿Cuál sería tu respuesta? La pregunta tiene sentido si vemos al pecado como lepra. El pecado te aísla y margina, privándote así de una plena relación con Dios, con los hermanos, e incluso contigo mismo; carcome el alma y desfigura la imagen de Dios en tu ser. Cristo, el encontradizo, el médico de médicos, siempre está a la busca de almas infectadas, dispuesto a curar: “Yo lo quiero; queda limpio”. ¿Eres consciente de tu mal? ¿Te atreves a buscarle? Ojalá que sí: “…se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: Si quieres puedes limpiarme”.
SEÑOR, QUE PUEDA VER MI LEPRA Y CONSCIENTE DE MI DESTIERRO ME ACERQUE A TI.

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: Job 7, 1-4.6-7
  • Salmo responsorial: 146
  • 2 lectura: 1 Corintios 9, 16-19.22-23
  • Evangelio: Marcos 1, 29-39

REFLEXIÓN

curarAl dar una ojeada al texto de Job, en la primera lectura, fácilmente se concluye pesimismo y desánimo por las circunstancias adversas en su vida. Esta puede ser la experiencia de mucha gente sometida a la injusticia y explotación en nuestros días. Con un panorama así la tentación que acecha es la desesperanza y el desánimo. Pablo, en la segunda lectura, tiene una reacción diferente a los momentos difíciles, trata de darles sentido, con optimismo, y con la mirada puesta en Cristo. Para él las adversidades son medios que le empujan a llegar al objetivo trazado. Esta tiene que ser la actitud de todo cristiano convencido que el Señor es providente y que nunca nos abandona. Ciertamente que ante las adversidades se requieren soluciones prontas y efectivas pero no siempre es así, y por ello no se debe perder la paz y la esperanza, tampoco los planes trazados y estudiados salen al gusto y sazón, o cuantas veces hay que hacer las cosas que no nos gustan simplemente porque hay que hacerlas, y esto no puede ser motivo de desánimo y que la vida pierda sentido. Las situaciones duras de la vida deben llevar, con la gracia de Dios y algo de esfuerzo, a un franco proceso de maduración. Esta es la experiencia de Cristo en su vida: hacer lo que tenía que hacer, incluso morir en la cruz, con la mirada puesta en el Padre. Él no busca alabanzas (manda callar a los demonios), ni agradecimientos (huye de la multitud que le requiere) y sigue predicando sin fatiga (que “para eso he venido”), ayudando a la gente y librándole de los males. Para Cristo la vida no siempre fue color de rosa y nunca perdió la alegría y el gozo de caminar por la senda que el Padre trazó.

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: Deuteronomio 18, 15-20
  • Salmo responsorial: 94
  • 2 lectura: 1 Corintios 7, 32-35
  • Evangelio: Marcos 1, 21-28

REFLEXIÓN

inmundoLa promesa del Padre de acompañar a su pueblo se mantiene firme. Este compromiso adquirido se cumple a través de la historia en los profetas. Él suscitó profetas para que hablen en su nombre, encarnen su Palabra, acompañen y guíen a su pueblo, hasta la plenitud de los tiempos en que envía a su Hijo mismo: Cristo, el Profeta de profetas y su Palabra definitiva. Hoy, el mundo en todas sus facetas también necesita profetas, profetas que anuncien y denuncien, profetas coherentes de quien se pueda decir: “¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo”. Todo cristiano debe ser consiente de su ser profeta, acorde a sus promesas bautismales, en la sociedad, allí donde está: en la política, en la economía, en el campo empresarial, en las instituciones mundiales, en los medios de comunicación, en las universidades, etc. La presencia del profeta de Cristo debe ser luz en el mundo. Cristo, firme en su promesa de acompañarnos hasta el final de los tiempos, no deja de suscitar profetas por medio del bautismo, y llama a las conciencias esperando respuesta. El llamado nunca falla, ¿Cuál es tu respuesta?
SEÑOR, POR MI BAUTISMO SOY PROFETA. QUE NUNCA ME OLVIDE DE MI TAREA EN EL MUNDO.

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: Jonás 3,1-5.10
  • Salmo responsorial: 24
  • 2 lectura: 1 Corintios 7, 29-31
  • Evangelio: Marcos 1, 14-20

REFLEXIÓN

pescadores de hombres“Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios” Ya no hay más que esperar, Cristo está entre nosotros. Cristo no trae un reino, él es el Reino, y su presencia exige conversión: “Convertíos y creed la Buena Noticia”. La extensión del Reino implica proclamarlo por lo que el Señor necesita proclamadores. Y, ¿Quién puede proclamar? ¿Quién puede anunciar? Necesariamente, aquel que ha tenido una experiencia personal con el que envía: Jesús. Por eso llama “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres”. Y así como Samuel, Jonás y los discípulos, todo cristiano está llamado a proclamar la presencia del reino en el mundo. Ante semejante llamado no cabe la indiferencia, no hay excusas: “Se ha cumplido el plazo”. Hoy, en un mundo descreído y soberbio, autosuficiente e idólatra, el Señor insiste en el llamado, y exige respuesta inmediata: “Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron”. ¿Te comprometes con el Señor?, por llevar su presencia ¿Le darías tu voz, tus manos, tus pies, tu peculio? La misericordia de Dios es infinita y siempre espera la conversión: “Cuando vio Dios sus obras y cómo se convertían de su mala vida, tuvo piedad de su pueblo el Señor…”.
SEÑOR JESÚS QUE NO SEA INDIFERENTE A TU LLAMADO EN LA EXTENSIÓN DE TU REINO.

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: 1 Samuel 3, 3-10.19
  • Salmo responsorial: 39
  • 2 lectura: 1 Corintios 6.13-15.17-20
  • Evangelio: Juan 1, 35-42

REFLEXIÓN

ven y lo veras“Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”. Esta tendría que ser la respuesta a las constantes llamadas que el Señor nos hace a una nueva vida. Estas son llamadas cariñosas de un Dios que nos conoce, misericordioso y paciente, amigo y comprensivo, y encarnado en el contexto personal de cada uno; este es el Señor, el eterno encontradizo y que siempre está a la puerta. En Cristo no hay utopías, todo es alcanzable: “Venid y lo veréis”; Cristo mismo es la propuesta: ¿Cuál es tu respuesta? Samuel y los dos discípulos tuvieron apertura a la Palabra de Dios y fueron constantes en la escucha, logrando así su cercanía y familiaridad: Por un lado, “Samuel crecía, Dios estaba con él”, y por otro, “…fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día”. Las lecturas de hoy nos motivan a dar el paso decisivo en el seguimiento del Señor. De tu respuesta afirmativa a su llamado depende tu realización, tu transformación como hombre, como mujer, como persona. Sólo así se podrá cumplir en ti la experiencia del cambio de nombre de Simón.
SEÑOR NUNCA DEJES DE INVITARNOS A TU CASA.

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

  • 1 lectura: Isaías 42, 1-4.6-7
  • Salmo responsorial: 28
  • 2 lectura: Hch 10, 34-38
  • Evangelio: Mateo 3, 13-17

REFLEXIÓN

BAUTISMO SEÑOR“Tú eres mi hijo, el amado, el predilecto”, “Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu…”. Cristo es el Ungido, el modelo y camino seguro para la vida plena, aquel que lleva en su ser la fuente del Espíritu Santo, y que no vacila en transmitirlo a la humanidad. En el bautismo de Cristo se fundamenta y tiene sentido el bautismo particular de cada uno, y en él conformamos un solo cuerpo. Con el bautismo asumimos la vocación de Cristo y así nos convertimos en profetas, para anunciar el reino y denunciar el mal, en artífices de paz y armonía, nos constituimos en luz para el mundo y fermento de santidad: “Para que abras los ojos a los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas”. La celebración del bautismo de Cristo es un llamado a renovar las promesas bautismales particulares y reafirmar el compromiso de seguir trabajando por su Palabra.
SEÑOR, QUE UNIDOS A TI EN EL BAUTISMO, PODAMOS TRANSFORMAR EL MUNDO

 

TIEMPO ORDINARIO

CICLO A

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN

  • 1 lectura: Ezequiel 47:1-2, 8-9, 12
  • Salmo responsorial: 46
  • 2 lectura: 1 Corintios 3:9-11, 16-17
  • Evangelio: Juan 2, 13-22

REFLEXIÓN
LETRANHoy celebramos la dedicación de la Basílica de Letrán. Esta es la iglesia madre de la cristiandad. Fue un obsequio del emperador Constantino a la Iglesia, en el siglo IV, cuando comienza su vida pública en el imperio romano, y desde allí a todo el orbe. Esta es la catedral del Papa, la sede del obispo de Roma. Esta celebración se remonta al siglo XI y nosotros los cristianos del siglo XXI la seguimos, dando gracias Dios por su Iglesia y como signo de universalidad y comunión de todas las iglesias particulares esparcidas en el mundo.
La lectura del evangelio nos invita a valorar y respetar los espacios consagrados a Dios, lugares en los que el pueblo se reúne para alabar y glorificar a Dios y entablar una relación que siempre es enriquecedora. La actitud de Jesús es comprensible y tendría que ser la de cualquier persona ante todo aquello que dificulte esa santa relación. La construcción física deja de tener sentido sino expresa una realidad más profunda: “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” Desde el momento del bautismo cada persona se constituye en “edificio de Dios”, en “templo vivo” lo que implica una grave responsabilidad personal de cuidarlo. Todos los bautizados, a la vez, constituyen la Iglesia, de donde, como dice la primera lectura, brota agua que purifica y da vida. Esta es la Iglesia de Jesucristo.
SEÑOR JESÚS DANOS LA FUERZA NECESARIA PARA CONSTITUIRNOS EN PIEDRAS VIVAS DE TU IGLESIA.

 

DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: Isaías 5, 1-7
  • Salmo responsorial: 79
  • 2 lectura: Filipenses 4, 6-9
  • Evangelio: Mateo 21, 33-43

REFLEXIÓN

VIÑAEl pueblo de Israel, la gran viña del Señor, fue el primer llamado para ser lumbrera en el mundo. Sin embargo sus dirigentes no tuvieron claro lo que significaba tal elección. La soberbia y el orgullo cegaron su existencia como pueblo, y por supuesto, no dieron los frutos esperados. A ellos se dirige esta parábola en la que se expresa las consecuencias por no vivir según la alianza contraída con Dios, despreciar a sus enviados y eliminar al “esperado”. La “nueva viña” conformada por los actuales cristianos, y conocida como la Iglesia de Jesucristo, no está exenta de esta llamada de atención; así que, ¡cuidado! que en no pocos casos se repite la misma figura farisea. La “viña del señor” también puede darse en otro contexto: el personal. Cada ser humano constituye una maravillosa creación de Dios, y los cuidados de su providencia nunca faltan. Él ha sembrado en cada hombre y mujer dones y talentos para enriquecer la humanidad en el servicio de unos y otros. La parábola se repite en cada uno cuando el hombre se proclama dueño y señor de sí mismo y desconoce su creador, cuando “no sirve” sino que “se sirve”, cuando prevalece su egoísmo y bienestar y no el bien común.
SEÑOR JESÚS, AYÚDAME A SENTIRME RESPONSABLE DE TU VIÑA Y QUE MI VIDA COMO TU VIÑA PREDILECTA DÉ LOS FRUTOS ESPERADOS POR TI.

DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: Isaías 56, 1.6-7
  • Salmo responsorial: 66
  • 2da lectura: Romanos 11,13-15.29-32
  • Evangelio: Mateo 15, 21-28

REFLEXIÓN

CANANEALa actitud de Jesús con la mujer cananea es aparentemente dura. Hasta sus mismos discípulos les llama la atención: “Atiéndela, que viene detrás gritando”. Sin embargo, esta, al final, logra su objetivo: “que se cumpla lo que deseas”. Esta mujer, a pesar de ser extranjera, y ser considerada pagana por los judíos, tiene claro quién es Jesús; por ello su fe viva, que se traduce en insistencia y perseverancia, y que le arrastra a vencer los obstáculos y los prejuicios de la época, logra el aplauso de Jesús: “Mujer, ¡qué grande es tu fe!”. La aparente dureza de Jesús: su indiferencia y palabras, no tuvo otro objetivo que fortalecerle y convertirla en modelo para muchos. El ejemplo de esta mujer es un llamado a la reflexión para todos aquellos que se proclaman cristianos y que no pocas veces dudan y vacilan en su fe; o simplemente, son indiferentes ante el llamado del Señor en su Iglesia. Estas lecturas también expresan un llamado a la universalidad del mensaje de Cristo: “Jesús salió y se retiró al país de Tiro y Sidón”, “A los extranjeros que se han dado al Señor para servirlo”, “¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben”, “A vosotros los gentiles, os digo…”. Estos textos descartan nacionalismo y exclusivismo e invitan a todo hombre que fije su mirada en Él. 

SEÑOR FORTALECE MI FE PARA NUNCA DUDAR DE TI.

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1 lectura: 1 Reyes 19,9.11-13
  • Salmo responsorial: 84
  • 2da lectura: Romanos 9, 1-5
  • Evangelio: Mateo 14, 22-33

REFLEXIÓN

caminar aguasLas lecturas de este domingo nos invitan a no perder de vista al Señor en los momentos álgidos de la vida. Todo ser humano, tarde o temprano, tiene estas experiencias en las que parece que todo está perdido y hasta el mismo Dios oculto; sin embargo, caminar sobre las aguas turbulentas es posible cuando se tiene una fe viva, aunque siempre se necesitará mucho más, y la mirada puesta en el Señor.  Por otro lado, nadie desea situaciones difíciles de afrontar pero construyen y motivan a replantear la vida y, cuantas veces, regresar a la casa del Padre de la que algún día lapersona se alejó.

La petición del cristiano no tendría que ser el preservar de estos momentos duros en la existencia, antes bien la ayuda para sobrellevarlos cuando se presenten. “Señor, aumenta mi fe” debe ser la constante para estar siempre robustos y poder verle cuando las aguas de la vida se tornan turbulentas.

SEÑOR, CUANDO CAIGAMOS EN AGUSTIA, EXTIENDE TU MANO Y FORTALÉCENOS.

TIEMPO DE NAVIDAD

CICLO A

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

  • 1 lectura: Isaías 42, 1-4.6-7
  • Salmo responsorial: 28
  • 2da lectura: Hechos de los Apóstoles 10, 34-38
  • Evangelio: Mateo 3, 13-17

REFLEXIÓN

bautismo del SeñorLa semana pasada se celebraba la Epifanía del Señor, celebración que resalta la manifestación de Cristo a toda la humanidad. Hoy la Iglesia celebra el bautismo del Señor, que se podría decir también, una especie de epifanía en la que Cristo se manifiesta como hombre y Dios a la vez. El no necesitaba el bautismo por el hecho de ser Dios pero se solidariza con la humanidad: “Déjalo así por ahora. Está bien que cumplamos todo lo que Dios quiere”. Con este acto público dejaba sentada la necesidad del bautismo para todo hombre que de verdad quisiera renacer a una vida nueva en el Espíritu. No era simplemente el bautismo de conversión, con Cristo este acto se convierte en solemne y puerta de entrada para una vida de santidad. La presencia del Espíritu en forma de paloma y las palabras del Padre “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto” legitiman al Hijo para comenzar toda la tarea de extender el Reino de Dios en el mundo. Cuantos que se proclaman cristianos postergan el bautismo y lo dejan a expensas de meros sentimentalismos o compadrazgos quitando el sentido real del sacramento.

El bautismo de Jesús lleva consigo un compromiso que le llevará hasta la muerte. Este es el itinerario que todo cristiano fiel a su maestro debe caminar.

SEÑOR QUE NUNCA ME OLVIDE DE RENOVAR MIS COMPROMISOS BAUTISMALES.

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

  • 1 lectura: Isaías 60, 1-6
  • Salmo responsorial: 71
  • 2da lectura: Efesios 3, 2-3.5-6
  • Evangelio: Mateo 2, 1-12

REFLEXIÓN

EPIFANIAHoy el Señor en la figura de los magos se presenta a la humanidad entera. Ellos guiados por una estrella llegan al mismo lecho donde estaba el niño Dios y le ofrecieron regalos. Bastante sencillo el texto pero con un significado profundo.

Jesucristo vino para toda la humanidad, nadie está excluido. Todos los hombres de todas las razas, de todos los tiempos, están llamados a compartir con Él la auténtica vida, abundante y plena. Los magos, estudiosos de los astros,  fueron guiados por una estrella;  hoy también el señor llama a cada hombre por una estrella particular propia de su contexto: un enfermo, si es un médico; un niño con problemas, si es un profesor; un acusado injustamente, si se es abogado; las maravillas de la naturaleza, si es un científico, etc. El Señor nunca deja de manifestarse a la humanidad, Él siempre está presente, en cada instante de la vida del hombre. El asunto está en la respuesta del hombre al llamado del Señor en esa estrella, que le guía, como medio, para llegar a Él. La desidia, la soberbia, el orgullo, cierran los caminos y opacan los ojos del hombre para ver con claridad las múltiples estrellas para llegar al lecho de Cristo que quiere nacer en el corazón de todo hombre. Los magos conocedores que el niño era Rey se postraron y le llevaron regalos. La pregunta no está demás: ¿Cuál es tu regalo? para aquel que tú también le proclamas Rey. Definitivamente el Señor quiere un solo regalo: el corazón del hombre.

SEÑOR JESÚS GRACIAS PORQUE TE PRESENTAS A TODO HOMBRE Y EN CADA INSTANTE DE LA VIDA COMO LUZ DE VIDA.

LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ

  • 1ra lectura: Eclesiástico 3, 2-6.12-14
  • Salmo responsorial: 127
  • 2da lectura: Colosenses 3, 12-21
  • Evangelio: Mateo 2,13-15.19-23

REFLEXIÓN

sagrada familiaLa fiesta de la sagrada familia es un llamado a conservar, en una época difícil,  la institución sobre la que se edifica la sociedad: la familia. Es la oportunidad para resaltar el rol del matrimonio en una relación estable que asegure el desarrollo sano y equilibrado de la prole e insistir en la responsabilidad que tienen los padres  “hombre y mujer” en la educación de los hijos. Los valores elementales para la buena marcha de cualquier sociedad se ven reflejados en la humildad y sencillez del hogar de Nazaret. El amor, la confianza, el respeto, el diálogo, el trabajo, la fidelidad, la transparencia, la honradez y la misma complementariedad entre los esposos son valores tan venidos a menos en tantos hogares modernos que puede parecer una utopía un hogar tan bien adornado y constituido, pero que gracias a la sagrada familia podemos decir: es posible. Ciertamente los problemas y dificultades no van a faltar, como no faltaron en el hogar de Nazaret, pero con el corazón abierto y dispuesto, y con una fe firme todo aquello, poco a poco, siempre se superará.

Las lecturas de este domingo constituyen un magnífico plan que llevado a la práctica, o con tan sólo intentarlo, el mundo hubiera evitado situaciones difíciles y dolorosas. Las palabras de Jesús en otro texto del Evangelio “Yo he venido para que tengan vida, y vida abundante” tienen que mover el corazón de muchos que dirigen las naciones y organizaciones mundiales. Lamentablemente la soberbia y la ignorancia de falsos líderes, y cuantos movimientos  auto proclamados “de avanzada” han logrado confundir  a la gente y distorsionar la imagen de lo que es una verdadera “familia”.

En la familia de Nazaret, la familia de Jesús, el  mundo tiene un paradigma a seguir.

SEÑOR JESÚS QUE SEPA DEFENDER CON MI ESTILO DE VIDA EL MODELO DE FAMILIA QUE TÚ NOS DEJASTE.

SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

  • 1ra lectura: Isaías 52, 7-10
  • Salmo responsorial: 97
  • 2da lectura: Hebreos 1, 1-6
  • Evangelio: Juan 1, 1-18

REFLEXIÓN

la navidadLa Navidad: “El nacimiento del Hijo de Dios”,  es fiesta grande para todos los cristianos porque es el acontecimiento que marca la historia de la humanidad y al hombre en concreto al convertirlo en un nuevo ser. La navidad es la celebración del amor y misericordia infinitos de Dios al decidir hacerse uno más en la creación, la navidad es el nacimiento de la Vida que viene a dar vida plena a todos aquellos que vivan en ella, la navidad es el comienzo de la verdadera luz que transformará los corazones de aquellos que se guíen por ella. Ahora es posible la esperanza y la alegría, la muerte ya no tiene la última palabra, comienzan las oportunidades,  pues la Vida acaba de nacer. Cristo viene a recrear la primera creación desfigurada y esclavizada por el pecado. El nacimiento de Cristo significa el nacimiento de una nueva creación. Dios se hace hombre para que el hombre se haga Dios, Dios viene a la humanidad para que la humanidad se dirija hacia Dios, Dios se hace creación para que la creación sea plena sólo en Él. Cómo no celebrar este detalle, este regalo maravilloso que manifiesta que Dios está entre nosotros para quedarse con su pueblo.

GRACIAS SEÑOR POR EL DETALLE DE VENIR Y QUEDARTE ENTRE NOSOTROS.

TIEMPO DE ADVIENTO

CICLO A

Comenzamos un nuevo año litúrgico. Este tiene que ser un año de gracia y especial para cada uno. El tiempo de adviento para comenzarlo va trazando el camino a seguir. Está demás insistir que la invitación del Señor para una vida plena siempre está vigente. Esta es una invitación para ti, con nombre propio. No la desperdicies.  La respuesta al Señor es de cada uno, cada hombre es libre, y en libertad se le sigue. Cada uno tiene los medios necesarios para lograr una vida feliz. Con un corazón dispuesto a caminar con Jesucristo, en este nuevo año se tiene, otra vez, la oportunidad de construirla. ¡Anda, tú puedes!

IV DOMINGO DE ADVIENTO

  • 1ra lectura: Isaías 7, 10-14
  • Salmo responsorial: 23
  • 2da lectura: Romanos 1, 1-7
  • Evangelio: Mateo 1, 18-24

REFLEXIÓN

4DAA puertas de la navidad todos proclamamos con el salmista “Va a entrar el Señor: Él es el Rey de la gloria”. Pero, ¿Dónde quiere entrar el Señor? Él quiere inundar la vida de todo hombre y radicar en su corazón,  y desde allí transformar la humanidad: “…hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús” Por eso la respuesta del hombre debe ser un trabajo constante para despejar su corazón de todo aquello que estorbe la presencia del Señor en su vida: “¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón” Los rencores, odios, celos, envidias, temores, resentimientos, la falta de fe o desidia  -como en Acaz, tan común en esta época- enclaustran al hombre en sí mismo  y le llevan a tomar distancia con el que es la vida y dificultan un corazón abierto y dispuesto que exprese la alegría y el gozo de un Dios vivo y que actúa. Es necesario un corazón limpio que se deje iluminar por el Señor, y que con docilidad tome decisiones sabias, como José, que luego de la aparición del ángel cambió de parecer respecto a María: “Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y llevó a su casa a su mujer”.

SEÑOR JESÚS QUE SEA DÓCIL A TUS PALABRAS PARA TOMAR DECISIONES SABIAS.

III DOMINGO DE ADVIENTO

  • 1ra lectura: Isaías 35, 1-6.10
  • Salmo responsorial: 145
  • 2da lectura: Santiago 5, 7-10
  • Evangelio: Mateo 11, 2-11

REFLEXIÓN

3dadCada día más cercanos a la navidad. Se ha encendido el tercer cirio, lo que indica más luz para observar la propia vida, y ojalá sea, para enderezar los caminos que hay que enderezar. La lectura de Isaías alienta a dejar de lado todo aquello que pueda limitar o hacer inútil una vida activa en el Señor: “Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, decid a los cobardes de corazón: sed fuertes, no temáis”; y aún más en esta misma línea, “no” a todo aquello que caracteriza a nuestra sociedad actual y que le impide ver al Señor: la desidia, la pesadez, la indiferencia, al mal humor, las ideologías, los temores porque el Señor está cerca: “…Mirad que el juez está ya a la puerta”.  La segunda lectura y el evangelio exhortan a no desfallecer ante las adversidades de la vida o cuadros de in justicia enraizados en la sociedad que desdicen de la buena nueva del Señor y que pueden generar dudas de su presencia o salvación: “Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor… manteneos firmes”. Aunque pareciera que todo sigue igual el Señor motiva a mirar con detalle de fe la historia humana: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la buena noticia” Y es que la salvación del Señor no coincide necesariamente con la salvación que al hombre le gustaría.

SEÑOR JESUS VEN PRONTO, NO TARDES.

II DOMINGO DE ADVIENTO

  • 1ra lectura: Isaías 11, 1-10
  • Salmo responsorial: 71
  • 2da lectura: Romanos 15, 4-9
  • Evangelio: Mateo 3, 1-12

REFLEXIÓN

2advEl pueblo judío tenía la esperanza viva en el Mesías, al que los profetas describían como justo y fiel, Él traería la paz a los pueblos y la reconciliación a la humanidad. El escritor sagrado quiso expresar  esta realidad hasta en la convivencia de animales que por su naturaleza no puede ser porque uno es presa del otro. Hoy, la humanidad pareciera no esperar a nadie, se contenta con un mesías que pasó a la historia, y que no tiene nada qué decir al presente, ni a cada persona. Y esa es la desgracia de la humanidad. Sin embargo el Señor es fiel y bondadoso, nunca olvida sus promesas, y sigue esperando la respuesta del hombre con su infinita paciencia; Él está siempre a la puerta, gritando que existe y deseoso de habitar en el corazón de cada hombre. La lectura del evangelio, en la figura de Juan, llama a la conversión y a preparar el camino del Señor en la propia vida porque ya está cerca. Pero esto es sólo posible cuando hay esperanza, una esperanza movida por la fe que transforma y arriesga.  Cuando sólo hay una simple costumbre o ritos vacíos se crea el desánimo, la desilusión, la pesadez,  el aburrimiento, y no hay frutos que exige una verdadera conversión, con la consecuencia que “… el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego”.

SEÑOR, QUE SIEMPRE TENGA LA ESPERANZA EN TI.

I DOMINGO DE ADVIENTO

  • 1ra lectura:  Isaías 2, 1-5
  • Salmo responsorial:  121
  • 2da lectura:  Romanos 11, 13-14
  • Evangelio: Mateo 24, 37-44

REFLEXIÓN

cieriosLas lecturas de este domingo, que aparentan amenazar, son lecturas que orientan a tomar actitudes preventivas que permitirán una vida feliz. La confianza excesiva en sí mismo, la soberbia, el orgullo, el querer manejar todo según criterios personales y el afán de poder conlleva a mirar de lejos “el arca”. Es decir, mirar de lejos “el proyecto de Dios”. Cuando cada uno tiene su proyectito de vida personal, el “Gran Proyecto de Dios” sobra. ¿Cuál es tu proyecto de vida? ¿Va de la mano con los planes de Dios? ¿Él es prioridad en tus decisiones? Si el momento de la llegada del señor, o el de la  muerte, nadie lo conoce la actitud del hombre tendría que ser “vigilancia constante”, es decir, estar preparados para ese momento especial, por el que todos pasaremos. Pero, como nadie piensa en ese momento, o se piensa que nunca llegará, viene el descuido. Hoy el Señor, al comienzo de este nuevo año exhorta: “…y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos”, “Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor”, “Por eso estad también vosotros preparados porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre”.

SEÑOR, QUE TUS PALABRAS,  MÁS QUE INFUNDIR TEMOR, NOS LLENEN DE ESPERANZA Y NOS MOTIVEN A TRANSFORMAR NUESTRA VIDA PARA TI.

TIEMPO ORDINARIO

CICLO C

ULTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

  • 1ra lectura: 2 Samuel 5, 1-3
  • Salmo responsorial: 121
  • 2da lectura: Colosenses 1, 12-20
  • Evangelio: Lucas 23, 35-43

REFLEXIÓN

reyEs curioso que cuando la Iglesia proclama a Jesucristo “Rey del universo” nos presente los textos de la crucifixión. Entonces surge la pregunta ¿Qué debemos entender por ser rey? Cristo nos enseña que el reinado lleva consigo la capacidad de servir, pero un servicio hasta el extremo, a tal punto de dar la vida por los demás. Esta no es la idea de muchos en el mundo, si no, no fuera tan cotizado el ser “rey”. Hoy, finalizando el año litúrgico, el Señor nos llama a reinar, es decir, a ejercer el título recibido en el bautismo de ser “rey”: a reinar con Él en el servicio y el amor, en el respeto y la fraternidad. El hogar, el trabajo, la profesión, el mundo de la política, la sociedad en general, tiene que ser el espacio en el que Cristo reine a través de cada cristiano. Es tarea propia y obligación del que se proclama cristiano presentar a Cristo en la marcha de la sociedad. La figura del “rey” que presenta el mundo es muy atractiva y tentadora al llevar consigo el poder, la riqueza, el tener, la apariencia, la posición social. Nada más opuesto a lo que Cristo Rey proclama con su propia vida. El mundo está muy interesado en formar este tipo de reyecillos que esclavizan, denigran y maltratan. Por otro lado, la celebración de “Jesucristo Rey del universo” tiene que llevar a reflexionar si Cristo es en verdad el Rey de cada uno. Qué sentido tiene que proclames a Cristo como rey si en verdad no lo es para ti.

SEÑOR JESÚS QUE TODO MI SER TE PROCLAME COMO MI SEÑOR Y REY.

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Malaquías 3, 19-20
  • Salmo responsorial: 97
  • 2da lectura: 2 Tesalonicences 3, 7-12
  • Evangelio: Lc 21, 5-19

REFLEXIÓN

perseveranciaLas lecturas próximas a terminar el año litúrgico son de tipo apocalíptico cuyos mensajes no son para atemorizar cuanto sí para infundir esperanza. Estas lecturas nos mueven a no perder de vista la presencia del Señor en nuestras vidas a pesar de las adversidades, anunciadas ya, que todo cristiano puede experimentar por ser fiel y coherente. El cristiano fiel a su Maestro tiene la tarea fundamental de llevarlo e implantarlo en el contexto que vive, ya sea su casa o su trabajo, y no tanto con la Biblia bajo el hombro cuanto sí con su estilo de vida. Y este es el problema porque, en un mundo corrompido, el auténtico cristiano estorba y sobra. De alguna manera, el síntoma de un camino correcto en la fe será  ser contradicción. No se trata de fanatismo por una ideología, se trata de convicción que Jesucristo es la vida. Los auxilios y el respaldo en las adversidades no pueden faltar porque es la palabra dada por el Señor. Defendamos nuestra fe en Jesucristo con racionalidad y coherencia.

SEÑOR QUE NO DUDE EN DEFENDERTE EN UN MUNDO DESCREIDO Y SOBERBIO.

DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: 2 Macabeos 7, 1-2.9-14
  • Salmo responsorial: 16
  • 2da lectura: 2 Tesalonicenses 2,16-3,5
  • Evangelio: Lucas 20, 27-38

REFLEXIÓN

dios de vivosPara poder entender los textos de este domingo es necesario entender lo que significa “muerte” y “vida”. Es asombroso ver cómo esos siete hermanos junto con su madre no sólo entendieron lo que es la vida sino que la aplicaron en su propia existencia. Despreciaron lo que aparentemente es vida, y que el mundo proclama como la verdadera, y se aferraron a la que el Rey del universo dará en la eternidad. Estos personajes para el mundo aparecerán como locos y fanáticos, sin embargo, simplemente coherentes, para los ojos de Dios. Esto es una gran lección para los tibios de nuestra época, desgraciadamente, la realidad de muchos cristianos, que no ven más allá que lo que sus sentidos tocan. Cuantos que se proclaman vivos están muertos, porque no tienen al que es la Vida; cuantos pululan por el mundo esparciendo mal olor porque viven cercenados del tronco de la vida. Hoy, las lecturas de este domingo quieren detallar lo que es la verdadera Vida, y motivan a reorganizar la existencia para gozar de ella. Recordemos que Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos y, que todo hombre, como criatura de Dios, está llamado a la auténtica vida. Sólo en Él hay vida, sin Él no hay nada.

SEÑOR,  JUNTO A TÍ SIEMPRE TENDRÉ VIDA.

DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Sabiduría 11, 23-12,2
  • salmo responsorial: 144
  • 2da lectura: 2 Tesalonicenses 1, 11-2,2
  • Evangelio: Lucas 19, 1-10

REFLEXIÓN

zaqueoEl texto del libro de la sabiduría es exquisito para meditar y filosofar. De la mano, como a niños, nos lleva a la conclusión que Dios es todo y que sin Él no somos nada. Sólo la humildad es capaz de reconocer esta realidad, el orgullo la niega. La parábola del evangelio del domingo pasado ejemplifica esta verdad. El texto de la Sabiduría declara también que Dios no es un fiscal o un vengador, no es el que acusa; Él siempre espera, da tiempo, es comprensivo, y no quiere perder lo que es suyo. El autor con hermosas palabras describe: “cierra los ojos a los pecados delos hombres para que se arrepientan”, “Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida”, “Por eso corriges poco a poco a los que caen; a los que pecan les recuerdas su pecado, para que se conviertan y crean en ti, Señor”. Es decir, cada instante para Dios es un luchar por salvar lo que está perdido.  Precisamente porque sin Él no somos nada y ama la vida, y no quiere perder a nadie, es que espera con pasión; y habla, a diestra y a siniestra,  a tiempo y a destiempo; y ha previsto todos los medios, en su Iglesia, para la salvación. El caso de Zaqueo es ejemplar. No es que Zaqueo tome la iniciativa de buscar al Señor, es Él quien ya le buscaba por lo que se hace el encontradizo; y a la primera, sin perder tiempo: “Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa”. Hoy el Señor nos pide dejarnos encontrar por Él, a dejar de lado el juego de las escondidas y, sobre todo, buscar el árbol, como Zaqueo,  al que hay que subir para poderlo ver.

SEÑOR QUE TE PUEDA BUSCAR Y SIEMPRE TE ENCUENTRE CON LA LUZ DE TU PALABRA.

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura:Eclesiástico 35, 15-17.20-22
  • Salmo responsorial: 33
  • 2da lectura: 2 Timoteo 4, 6-8.16-18
  • Evangelio: Lucas 18, 9-14

REFLEXIÓN

publicano y friseoLa súplica del humilde, el grito del que se siente impotente y la plegaria del necesitado, siempre llegan a los oídos de Dios. Dios sale al encuentro del que se siente débil  porque Él es misericordioso y nunca abandona a sus criaturas. Sólo aquel que reconoce su debilidad y sale de sí para buscar refugio en alguien superior encuentra consuelo y fortaleza. Por eso el publicano, avergonzado, que se consideraba pecador y el artífice de sus males, que ni se atrevía a la levantar los ojos al cielo, salió justificado del templo. En cambio, el fariseo que se presenta ante el Señor robusto y orgulloso de sí mismo, satisfecho de sus logros y despectivo como los que no son como él, resulta ser ignorado por Dios y no es justificado. La persona que no abre su corazón y se hincha de sí misma, que aparece como artífice de su vida, la que cree no tener fallas, no encuentra la paz ni el consuelo ofrecido a los humildes y sencillos. Una vez más el Señor proclama la grandeza de los débiles y los humildes y deja de lado a los soberbios. No es que Dios ignore a los soberbios sino que estos lo ignoran a Él, y como Dios es respetuoso de la libertad humana, no les puede forzar; el Señor tan sólo invita, no puede hacer más. Las palabras del Señor: “Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” constituyen una frase drástica y filuda, una bofetada para nuestra sociedad moderna, creída y mal criada, soberbia y orgullosa, que cree poder edificar sin Dios.

SEÑOR JESÚS, QUE CON TU LUZ PUEDA DESCUBRIR QUIEN SOY EN REALIDAD.

DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Éxodo 17, 8-13
  • Salmo responsorial: 120
  • 2da lectura: 2 Timoteo 3, 14 – 4,2
  • Evangelio: Lucas 18, 1-8

REFLEXIÓN

perseverarEl único referencial en la vida del cristiano debe ser Cristo. Para no perder ese referencial es necesario tenacidad o, dicho de otra manera, perseverancia. Hoy el Señor nos invita a no perder de vista este término, a tener confianza plena en su Palabra y mensaje de vida. Las adversidades y momentos difíciles, la contracorriente y sinsabores nunca faltarán; estos son parte de la existencia humana. La actitud del cristiano frente a esta realidad siempre tendrá que ser la humildad de postrarse ante su Señor y pedir fortaleza, entendimiento,  paciencia y esperanza. La actitud contraria expresará, de algún modo, falta de fe y desconfianza. Por otro lado, las corrientes de nuestra sociedad moderna que valoran el confort, el hedonismo, el placer, el tener, el poder, etc. insisten en valores contrarios a la enseñanza de Cristo por lo que el cristiano, si no es perseverante en su oración, se perderá en una maraña de caminos sin sentido. Si el juez injusto no tuvo otra alternativa que atender a la viuda en su petición dada su insistencia, cuanto más el Señor que es el amor personificado, justo y sabio, misericordioso, atenderá a todos aquellos que le pidan algo para bien. Aunque Dios conoce nuestras necesidades y todo lo que recibimos es por gracia, Él quiere la intervención del hombre a través de su oración perseverante e insistente, sólo así probará una fe sólida que le irá fortaleciendo a él mismo y a los demás.

SEÑOR CREO, PERO AUMENTA MI FE.

DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: 2 Reyes 5, 14-17
  • Salmo responsorial: 97
  • 2da lectura: 2 Timoteo 2, 8-13
  • Evangelio: Lucas 17, 11-19

REFLEXIÓN

leprososEl texto del evangelio de este domingo me hace reflexionar acerca de nuestra actitud frente a Dios y los hermanos respecto a lo que se recibe. Llama la atención “la ingratitud” si damos por hecho que todo lo que tenemos lo hemos recibido de alguien; también llama la atención el “interés” que se muestra por una persona, no tanto por ella misma, cuanto sí por lo que puede dar o hacer.  Por ejemplo, la devoción al Señor de los milagros es grande en Perú, pero  ¿Es devoción al Señor de los milagros o a los milagros del Señor? Son dos realidades diferentes. El Señor nos dice: “Busca primero el Reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura” Con frecuencia sucede que buscamos primero la “añadidura” y por ella nos topamos con Dios. Esto expresa la vivencia de muchos que sólo se acercan a Dios cuando tienen problemas y dificultades en la vida, y cuando todo va bien, es decir, se superó el momento difícil, ya no se les ve más, hasta la próxima. Entonces ¿donde está su fe? ¿En quién confían? Estos ven a Dios como un banco o una institución benefactora a quien de alguna manera hay que pagar y luego, una vez cumplido el compromiso de pago, el vínculo se rompe. El evangelio de hoy expresa el agradecimiento, consecuencia de la fe,  y la ingratitud de tantos frente al amor y  la benevolencia de Dios.

SEÑOR JESÚS GRACIAS POR EL REGALO DE LA VIDA Y LA FAMILIA, Y PERDONA LAS VECES QUE TE HE NEGADO CON MI INGRATITUD.

DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Habacuc 1,2-3; 2,2-4
  • Salmo responsorial: 94
  • 2da lectura: Timoteo 1,6-8. 13-14
  • Evangelio: Lucas 17, 5-10

REFLEXIÓN

feEl profeta Habacuc desconcertado por la injusticia que le rodea reclama a Dios: “¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches?” Este es el clamor de tanta gente, hoy en día, que transita por la vida en medio de problemas y situaciones angustiosas. La explotación y la miseria, la trata de personas, la falta de trabajo, la corrupción, el narcotráfico, la ruptura de la vida moral y otras tantas lacras que azotan la sociedad exigen cristianos que tomen en serio su compromiso con Cristo: “No tengas miedo de dar la cara por nuestro Señor… Toma parte en los duros trabajos del evangelio según las fuerzas que Dios te dé…”, cristianos que asuman la política, cristianos empresarios que creen puestos de trabajo y sean justos en la paga, cristianos profesionales que sirvan, padres de familia cristianos que sean fieles y cuiden el hogar;  se necesitan hombres y mujeres arriesgados, con una sólida fe en aquel que es el “Camino la Verdad y la Vida”. Hoy, como en ninguna otra época, se necesita escuchar la voz del Señor para que los transformados por Él puedan transformar el mundo. El mundo está cansado de farsantes y traficantes que tan sólo buscan publicidad y obtener favores personales.

SEÑOR JESÚS QUE AL FINAL DEL DÍA, LUEGO DE UNA LARGA FAENA PARA EXTENDER TU REINO PUEDA DECIR “SOMOS UNOS POBRES SIERVOS, HEMOS HECHO LO QUE TENÍAMOS QUE HACER”.

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Amós 6, 1.4-7
  • Salmo responsorial: 145
  • 2da lectura: 1 Timoteo 6, 11-16
  • Evangelio: Lucas 16, 19-31

REFLEXIÓN

ricos y pobresEl pasaje bíblico del hombre rico y Lázaro presenta la realidad de muchos hermanos y países en el mundo. La mala distribución de la riqueza crea injusticia y explotación. El egoísmo, el afán de poder y la avaricia contaminan y corrompen  las políticas de las naciones por lo que no pueden salir adelante. El análisis personal de la vida debe ayudar a descubrir en qué medida las acciones propias contribuyen a esta dolorosa situación de la humanidad. El cristiano no puede callar, ni mantenerse al margen del problema, bajo pena de complicidad. Esta narración corona lo que ya, en domingos anteriores, el Señor nos ha venido insistiendo respecto a la posesión de los bienes. Recordemos que el rico no se condena por su riqueza, ni Lázaro va al cielo por su pobreza. El punto central en estos dos personajes es la actitud frente a lo que se posee. El hombre cuyo corazón está insertado en la posición social, en sus cuentas bancarias, en su vestir, en sus estudios, etc. difícilmente se distraerá en el pobre que está a su puerta. Cuando el hombre se esclaviza de sus posiciones estas lo ciegan y le inutilizan para el servicio y la fraternidad, y su vida ya no depende de Dios sino de lo que almacena. El sufrimiento de Lázaro es consecuencia del egoísmo y de la indiferencia del rico. Ante esta realidad Lázaro es paciente, humilde y sencillo, acepta su condición de pobre y necesitado porque se da cuenta que no tiene nada, no exige, no reniega, siempre espera. Esto no es un llamado a la pasividad y resignación de los pobres, el escritor sagrado tan sólo quiere resaltar la actitud del rico frente al pobre, y cuál es el premio de ambos al final de la vida.

DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Amós 8, 4-7
  • Salmo responsorial: 112
  • 2da lectura: 1 Timoteo 2, 1-8
  • Evangelio: Lucas 16, 1-13

REFLEXIÓN

avariciaLa primera lectura de este domingo cierra con una frase que cuestiona la vida de todo ser humano: “Jura el Señor… que no olvidará jamás vuestras acciones” refiriéndose a todos aquellos que han organizado trampas y agravios a los más pequeños y necesitados, por su afán de riqueza. La pregunta inmediata que surge es ¿me está increpando a mí? En realidad se debe sentir increpado todo ser humano que de alguna manera es consciente de su vida. Atención los empresarios, los abogados, los médicos, los comerciantes, los políticos, el clero mismo. Todos de alguna manera nos vemos reflejados en esta denuncia y advertencia que hace el profeta Amós. La carta de san Pablo a Timoteo nos motiva a regresar a la presencia de Dios y desde allí analizar la vida, hace un llamado a pedir en toda circunstancia fortaleza en la fe para luchar contra la corriente de egoísmo y avaricia que embarga el mundo y contamina la actividad humana. El evangelio nos presenta la habilidad y la astucia, pero aplicadas al bien, con que se debe actuar con las cosas de este mundo y lograr justicia: “Y el amo felicitó al administrador injusto por la astucia con que había procedido… Ganen amigos con el dinero injusto, para que, cuando les falte, les reciban en las moradas eternas”. Desgraciadamente los mejores talentos, siempre regalos de Dios, pueden ser mal usados trayendo  sufrimiento, explotación y dolor.

SEÑOR JESÚS DAME LA FUERZA PARA LUCHAR POR UN MUNDO DE JUSTICIA Y PAZ, CON MI COHERENCIA DE VIDA.

DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Éxodo 32,7-11.13-14
  • Salmo responsorial: 50
  • 2da lectura: 1 Timoteo 1, 12-17
  • Evangelio: Lucas 15, 1-32

REFLEXIÓN

hpDios es fiel a su alianza y nunca olvida su Palabra. El hombre, sin embargo, ha demostrado ser, en su afán de hacer lo que le parece, infiel y la respuesta de Dios a esta dolorosa realidad siempre ha sido el perdón. El hombre sabe que Dios no puede fallarle pero él le niega en su vida y se empecina en vivir y actuar en negativo.

Las parábolas del evangelio, concretamente la parábola del hijo pródigo,  expresan un Dios comprensivo, que no es fiscalizador, que siempre está a la espera, y es más, se alegra por el retorno. Es un Dios amoroso, que dialoga, que trata de hacerse entender, que quiere que sus hijos vivan en libertad. No quiere esclavos al estilo del “hijo mayor” que siempre sirvió, pero como esclavo bajo la ley; que aparentaba fidelidad, pero en la insatisfacción; cumplidor, pero hipócrita por su dualidad de vida. El hijo menor, en cambio, en todo momento expresó lo que sentía y vivía; y al decidir un giro en la vida, luego de haberse alejado de la misericordia de su padre, fue coherente con esa decisión. La soberbia del hijo mayor: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya…” le impedía ver el arrepentimiento de su hermano, su retorno humilde y sencillo, por lo que le rechazaba. El “hijo mayor” cerró su corazón al amor y misericordia de su padre, en cambio, el hijo menor se aferró a ellos.

¿Cuál es tu actitud frente a los errores de tu hermano?, ¿Cuál es tu actitud frente al amor desbordante de Dios contigo?

SEÑOR QUE PUEDA VER CON TUS OJOS Y AMAR CON TU CORAZÓN.

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Sabiduría 9, 13-19
  • Salmo responsorial: 89
  • 2da lectura: Filemón 9-10.12-17
  • Evangelio: Lucas 14, 25-33

REFLEXIÓN

hombre-DiosSanta Teresa decía que la humildad era “caminar en verdad”. Es decir, es humilde aquel que reconoce lo que es verdaderamente. La primera lectura, tomada del libro de la Sabiduría, nos lleva a reflexionar sobre lo que es el hombre respecto a Dios. En la medida que el hombre se reconozca y acepte como criatura implícitamente estará aceptando la existencia de alguien superior a quien debe recurrir para caminar en la verdad.  Cuando el hombre no acepta su condición de ser creado se convierte en dios, y así, creerá que puede disponer, hacer y rehacer, lo que considere conveniente. Qué bien colocado está el primer mandamiento: “Amar a Dios sobre todas las cosas” y Jesús lo confirma: “Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso así mismo, no puede ser discípulo mío”. La desgracia de nuestra sociedad es caminar sin Dios y negar a Cristo. Esta es descreída y atrevida, autosuficiente; que afirma haberse liberado de tabúes y oscurantismos, de tradiciones anticuadas, y sobre todo, liberada  de Dios. El hombre que niega a Dios crea un vacío en su ser que le motiva a buscar sustitutos, y así surgen los nuevos diosecillos a quien sirve, obteniendo el premio de la esclavitud. ¡Vaya hombre moderno! Confundido y ebrio en múltiples ideologías, y esclavo de lo caduco.

 SEÑOR QUE ACEPTE MI HUMANIDAD PARA TENERTE COMO DIOS.

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Eclesiástico 3, 19-21.30-31
  • Salmo responsorial: 67
  • 2da lectura: Hebreos 12, 18-19.22-24
  • Evangelio: Lucas 14,

REFLEXIÓN

los humildesQué agradable es tratar con gente sencilla. Hoy el Señor nos exhorta a encauzar la vida por el camino de la humildad puesto que sólo los humildes comprenden, e intentan vivir sinceramente, las cosas de Dios. Ellos tienen el corazón dispuesto hacia Él en cada momento de la vida mientras los soberbios, encerrados en sí mismos, se enceguecen y confunden con simples cosillas que no tienen nada que ofrecer. Qué verdad aquellas palabras de Jesús: “Padre, Señor del cielo y de la tierra, te alabo porque has ocultado todo esto a los sabios y entendidos y se lo has revelado a los sencillos”. Los soberbios son incapaces de descubrir la Verdad por su necedad, no porque Dios impida que la descubran. Ellos solos, con su actitud, se  privan de la gracia y de la luz. El hombre humilde es la piedra en la que chocan los orgullosos que siempre lo saben todo, nunca se equivocan, tienen la última palabra, todo lo tienen merecido y nunca piden disculpas. El sencillo y humilde es bienvenido en cualquier circunstancia y en todo contexto. El humilde está constantemente aprendiendo, está a la escucha de los consejos, es comprensivo, amable, y vive en paz.

SEÑOR JESÚS, DAME UN CORAZÓN SENCILLO PARA ALABARTE Y ADORARTE SIEMPRE.

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Isaías 66, 18-21
  • Salmo responsorial: 116
  • 2da lectura: Hebreos 12, 5-7.11-13
  • Evangelio: Lucas 13, 22-30

REFLEXIÓN

puerta angosta“¿serán pocos los que se salven?”. Esta pregunta ha intrigado a muchos a través de la historia. Sin embargo para Jesús esto no es tan trascendente como saber cuál es el camino para salvarse: “Entrar por la puerta angosta”. Muchos piensan que todos van a salvarse porque Dios es un Dios bueno, y no puede condenar a nadie. Pero afirmar esto es absurdo porque Dios no condena a nadie sino que es el mismo hombre que vive como quiere y según sus criterios que se condena así mismo. Tampoco es cierto que Dios ponga obstáculos para entrar en el Reino de los cielos,  lo que sucede es que  vivir en el amor y bien obrar lleva consigo sacrificios y dedicación, algo que el hombre no está dispuesto a realizar con frecuencia; al contrario con el camino ancho, camino fácil por el que muchos transitan y se pierden. La figura de la puerta que se cierra se explica como la necedad del hombre que pierde la oportunidad de la vida en Cristo para siempre.  Respecto a esto es bueno tener claro que la misericordia de Dios es infinita y que el hombre tiene hasta el último día de su vida para regresar su mirada él y  que Dios no avasalla al hombre obligándole a caminar por donde no quiere.

SEÑOR JESÚS QUE PUEDA VER CON CLARIDAD EL CAMINO PARA LLEGAR A TI.

DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Jeremías 38, 4-6.8-10
  • Salmo responsorial: 39
  • 2da lectura: Hebreos 12, 1-4
  • Evangelio: Lucas 12, 49-53

REFLEXIÓN

fuegoA primera vista es un contrasentido decir que Jesús nos trae la división. Pero, ciertamente tiene que ser así, si su mensaje significa algo para los que le siguen. Sería lamentable que la palabra de Jesucristo fuera letra muerta como tantos artículos en diarios y revistas. Todo mensaje de algún personaje importante en la política, en el mundo empresarial, en lo económico, en lo social, etc., suscita opiniones y conlleva a tomar partido. Cuanto más el mensaje de Aquel que es el Señor y dador de vida. El que toma en serio su fe y la intenta vivir a cabalidad necesariamente tendrá críticas y creará desconcierto en el grupo que se encuentre. En una sociedad donde predomina la posición social, los títulos y maestrías, la apariencia y la etiqueta, el confort, la competencia el mensaje de humildad y sencillez, de servicio y fraternidad romperá esquemas; en un mundo donde predomina la carrera armamentista y la venta de armas el llamado a la paz y la concordia, al diálogo y al respeto incomoda; en una sociedad que le mueve el hedonismo, partidaria del aborto hablar del respeto a la vida es algo trasnochado; en cualquier organización corrupta el mensaje de honradez y transparencia es un chiste.  Por su puesto que Jesucristo ha venido a traer la división, y ojalá su fuego ardiente destruya todo aquello que agobia y esclaviza al hombre.

SEÑOR JESÚS ENVÍA TU FUEGO QUE TODO LO TRANSFORMA, Y QUE DESTRUYA TODO AQUELLO QUE ME IMPIDE MIRARTE.

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Sabiduría 18, 6-9
  • Salmo responsorial: 32
  • 2da lectura: Hebreos 11, 1-2. 8-19
  • Evangelio: Lucas 12, 32-48

REFLEXIÓN

bienesEl Señor sigue llamando a vivir con la mirada puesta en los bienes de arriba y hoy, de modo especial, pide fe en sus promesas. Fe a pesar de los problemas, fe a pesar de los sinsabores y momentos amargos de la vida. Sólo el hombre de fe es el que trasciende y espera, es el que aguarda y confía y, trabaja con el único objetivo de vivir en aquel que es la verdadera vida: Jesucristo.

Hoy el Señor nos invita, también, a estar en constante vigilancia, preparados para su llegada inesperada, y así poder tener un encuentro personal y definitivo con Él. La espera en Jesucristo siempre debe ser activa, es decir, fructífera, de modo que usando los bienes temporales se pueda acumular bienes celestiales. Es frecuente escuchar que la vida se va como agua entre las manos y que nadie sabe el momento de la partida, es por ello que apremia regresar la mirada hacia Él y comenzar así un proceso de conversión, algo que el hombre de esta época no entiende, ni quiere entender. Las metas y objetivos de hombres como este son a corto plazo y sus corazones no trascienden las cosas  temporales, que reclaman atención inmediata y constante.

La felicidad aquí y la vida eterna en Él está en tus manos. ¿Cual es tu decisión? ¿Qué camino tomará? ¿Cómo usas tus bienes?

SEÑOR JESÚS QUE MI VIDA SE DESAPEGUE DE TODO AQUELLO QUE OPAQUE EL CAMINO HACIA TI.

DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Eclesiastés 1, 2; 2, 21-23
  • Salmo responsorial: 89
  • 2da lectura: Colosenses 3, 1-5. 9-11
  • Evangelio: Lucas 12, 13-21

REFLEXIÓN

RIQUEZAHoy el Señor nos invita a la búsqueda de  los bienes de “arriba” lo que no implica el desatender los bienes propios de nuestra condición  humana y realidad temporal. Ojalá todo ser humano pudiera tener  una vida digna y decorosa como lo quiere Dios para todos sus hijos, pero desgraciadamente no es así por el egoísmo y el afán de riqueza de algunos que estancan el progreso de muchos. El hombre está llamado a vivir aquí en la tierra las primicias del Reino para poder ser feliz y tener una vida plena y abundante pero enceguecido por las luces multicolores del mundo se pierde en el tener y amasar y la preocupación agobiante de guardar “para mañana”.  Cuantas veces sucede, bajo distintos pretextos aparentemente válidos, que por  vestir bien, tener buenos  estudios, una maestría, una buena alimentación, una casa bonita, etc., la vida se torna agobiante y estresante,  y el trabajo que debe dignificar al hombre y hacerle libre, lo esclaviza e incluso, le limita para cumplir obligaciones que son necesarias para la vida.   De ninguna manera los bienes temporales pueden ser un obstáculo para vivir los bienes celestiales, al contrario, aquellos deben ser  medios para vivir estos. Cuando la avaricia, el poder, el tener, avasallan al hombre este se eslaviza y degrada.

SEÑOR DAME UN CORAZÓN LIBRE DE ATADURAS PARA PODER SER FELIZ EN TI.

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Génesis 18, 20 – 32
  • Salmo responsorial: 137
  • 2da lectura: Colosenses 2, 12 -14
  • Evangelio: Lucas 11, 1 – 13 

REFLEXIÓN

mano q tocaLas lecturas de hoy día invitan a la perseverancia en la oración. Tantas veces sucede que ante la persistencia de las dificultades cunde el desaliento y se pierde la esperanza, lo que lleva a dejar de lado la oración e incluso a tomar actitudes de rebeldía y resentimientos hacia Dios.  Hoy el Señor con ejemplos sencillos presenta a un Dios que siempre escucha, que está atento, que aunque tarda responde: “Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla y al que llama se le abre”.  La perseverancia del amigo inoportuno y la actitud de Abrahán frente a Dios se constituyen en paradigmas del hombre creyente, en medio de las dificultades de la vida; además, expresan la confianza con la que el creyente se debe dirigir a Dios, siempre con sencillez y humildad, y sobre todo, con la convicción que se obtendrá lo mejor y lo más conveniente, que no necesariamente es lo que se pide. Luego de recitar el Padre Nuestro, con la intención que se tenga, y con el corazón abierto a cada palabra que se dice, no se puede dudar de la respuesta de Dios: “Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”.

SEÑOR JESÚS, CREO EN TI, PERO AUMENTA MI FE.

DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Génesis 18, 1-10
  • Salmo responsorial: 14
  • 2da lectura: Colosenses 1, 24-28
  • Evangelio: Lucas 10, 38-42

REFLEXIÓN

marta y mariaEs conocido el encuentro de Jesús con las hermanas de Lázaro, Marta y María. Llama la atención la hospitalidad y la alegría que sienten de tener al Maestro en casa. Una de ellas, Marta, se esmera en las tareas para que el Maestro se sienta cómodo y María, simplemente, sentada a sus pies le contempla escuchándole.

Ambas actitudes expresan cariño y amistad, pero Jesús no duda en resaltar que lo más importante es pasarla con él: “…andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán”. Jesús advierte que el simple “hacer por hacer, cosas” puede arrastrar al activismo que estresa y esclaviza perdiendo el sentido de lo que con muy buena intención se pudo comenzar hacer. El cristiano no debe pasar por alto momentos de intimidad con su Señor. Es en la oración donde Jesús nos habla e instruye y nos impulsa a una vida activa sana. Sólo en Él, a través de un diálogo, íntimo tiene sentido todo lo que se hace.

No hay oposición entre las actitudes de Martha y María, sí un complemento. La oración o la contemplación necesariamente tienen que empujar a una vida de compromiso y servicio; y a la vez, esta tiene que ser motivo de oración constante.

SEÑOR QUE LOS QUEHACERES DE LA VIDA COTIDIANA NUNCA INTERRUMPAN LA DECISIÓN DE CAMINAR SIEMPRE CONTIGO.

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Deuteronomio 30, 10-14
  • Salmo responsorial: 68
  • 2da lectura: Colosenses 1, 15-20
  • Evangelio: Lucas 10, 25-37

REFLEXIÓN

SAMARITANOEsta parábola nos ilustra que es imposible estar bien con Dios cuando se tiene descuidado al prójimo. A pedido del mismo Jesucristo el amor a Dios y al prójimo se constituye como dos caras de una moneda, es decir, una no puede ser sin la otra. Sólo así se tendrá  una vivencia auténtica de la fe. No se trata de sentimientos o emociones con el prójimo, que pueden ser pasajeros, cuanto sí de una decisión de amarle, que lleva consigo el servirle. La fe tiene que ir de la mano con un acto de la voluntad, no necesariamente con el gusto o sentimiento, de servir. No pocas veces sucede que nuestros actos obedecen a una impresión motivada por una situación calamitosa de alguien y no a la convicción que esa persona es “mi prójimo” y por lo tanto es mi obligación, y no un simple favor o acto de caridad,  ayudarle.

Por otro lado, el asunto no está en buscar prójimos, que con mucha facilidad puede llevar a la selectividad de las personas a las que se ayuda, sino en que yo me constituya “prójimo” de los demás. Sólo así podré hacer el bien a todos, sin distinción, sin mirar a quien.

Nuestra época, caracterizada por los avances tecnológicos en todas las disciplinas y con una gama de organismos mundiales que se supone vigilan los derechos humanos, es una vergüenza al mostrar las situaciones de pobreza y hambruna y a la vez el despilfarro bochornoso de unos cuantos en el mundo. Por si el caso, para los no creyentes, o no católicos, no se trata de ser cristianos para darnos cuenta que la situación en el mundo es contradictoria y alarmante. Si tú tienes un cargo de responsabilidad en los destinos de un país o, sea el trabajo que tengas, tienes que cuestionarte y analizar en qué medida te solidarizas con los demás, que comparten tu humanidad. Cuanto más si somos cristianos o nos llamamos cristianos, seguidores de aquel que dijo: “Porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; estuve enfermo y me visitaron…”.

SEÑOR JESÚS QUE AL MIRARTE A TI PUEDA MIRAR TAMBIÉN A TODOS AQUELLOS QUE ME RODEAN Y NECESITAN DE MI.

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Isaías 66,10-14
  • Salmo responsorial: 65
  • 2da lectura: Gálatas 6,14-18
  • Evangelio: Lucas 10,1-12.17-20

REFLEXIÓN

libroEl proceso de evangelización no parte de la iniciativa humana, es Jesucristo el que motiva y envía. Sólo en Él se puede evangelizar puesto que Él es el objetivo de la misma evangelización.  Los logros de la misma tampoco son logros propios sino fruto de la acción del Espíritu Santo. Hoy el Señor quiere remarcar que el misionero debe ser feliz no tanto por el esfuerzo que haga por extender el Reino de Dios sino por lo que le espera en dicho reino por tratar de extenderlo: “Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo”. Es decir, lo que interesa es la meta o el objetivo de la evangelización: el reino de Dios. Si esta meta se pierde, entonces los medios, y entre ellos el misionero, toman protagonismo  por lo que ya no se hablaría de una evangelización. Sólo, en la medida que el objetivo se mantenga, el misionero tendrá su nombre inscrito en el Reino de los Cielos. Se explica de este modo el pedido de Jesucristo al misionero de despojarse de todo aquello que le pueda distraer del camino emprendido, y que incluso, puede adjudicarse el éxito de la santa empresa: alforja, sandalias, amistades de viaje, metodologías, tecnología, etc. Todo esto puede ser muy bueno pero, con el riesgo de convertirse en protagonista. El único protagonista de la evangelización es Jesucristo, lo demás, incluso, el mismo misionero, se constituye como un medio.

SEÑOR JESUCRISTO QUE TÚ SIEMPRE SEAS LA RAZÓN DE SER DE MI TRABAJO DE EVANGELIZACIÓN.

DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: 1Reyes 19, 16b.19-21
  • Salmo responsorial: 15
  • 2da lectura: 5,1.13-18
  • Evangelio: Lucas 9,51-62

REFLEXIÓN

El que pone la mano en arado y mira hacia atrás, no es apto  para el Reino de Dios.

mirar atrasHoy el Señor nos llama a vivir en la libertad de los hijos de Dios. Esta libertad debe ser entendida siempre como un camino con la mirada puesta en Él. El único modelo que refleja la felicidad en libertad es Jesucristo. Sólo el hombre libre es el que sigue a Jesucristo. Cristo quiere que el hombre le siga en libertad, el esclavo no puede seguirle porque no tiene criterio y no discierne, porque no tiene capacidad de decisión. Cristo ha venido a romper las ataduras de la esclavitud por lo que sus seguidores necesariamente deben ser libres.

La lectura del evangelio hace un llamado a la realización como ser humano y como persona. Sólo el hombre que responde al llamado de Jesucristo, al vencer las distracciones de la vida, puede encontrar su realización personal. El hombre tiene como imperativo buscar, no los gustos y caprichos personales, que son momentáneos y que tantas veces son expresión de egoísmo e infantilismo, sino la vocación que el Señor ha puesto en su corazón. La vocación es un llamado que Cristo hace a todo hombre y que sólo quien la vive es feliz. Por lo tanto es tarea fundamental cultivarla, aunque cueste. Cuántas veces se cataloga la felicidad como “tener dinero”, “tener títulos”, “tener salud”, “tener un cargo importante”  y, como no siempre se logra esto, viene la frustración.

El Evangelio dibuja con claridad cómo el hombre aunque se emociona, y de alguna forma quiere seguir al Señor, ante las adversidades y situaciones momentáneas de la vida se distrae o desanima y no persevera. Pareciera no dar importancia a esta llamada trascendental de Jesucristo que incluso hasta la condiciona: “Déjame primero ir a enterrar a mi padre” o también “…déjame primero despedirme de mi familia”. La respuesta del Maestro es clara en ambos casos: el que  comienza a caminar y mira para atrás, distrayéndose, no vale para el reino de Dios.

¿El ajetreo de tu vida cotidiana no estará dificultando una respuesta concreta al llamado del Señor?

SEÑOR AYÚDAME A ESTAR SIEMPRE CON LA MIRADA PUESTA EN TI.

DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: Zacarías 12, 10-11
  • Salmo responsorial: 62.2.3-4.5-6.8-9
  • 2da lectura: Gálatas 3, 26-29
  • Evangelio: Lucas 9, 18-24

Tú eres el mesías de Dios. El hijo del hombre tiene que padecer mucho.

REFLEXIÓN

QUIEN SOY YOA la pregunta ¿Quién dice la gente que soy yo? No faltaron de modo casi inmediato las respuestas. Es fácil conseguir opiniones o dar puntos de vista cuando estos no implican compromiso o atañe la vida. Llama la atención el silencio cuando Jesús dice: “Y ustedes, ¿Quién dicen que soy yo?”. Pareciera que los apóstoles no esperaban una pregunta así. Sólo uno respondió. Y es que esta pregunta pide una respuesta  personal, en primera persona, y de todas formas exige un compromiso. De lo que un creyente diga de Jesucristo dependerá su vida.  Si para alguien Jesucristo es lo más importante su vida tiene que reflejar lo propio de un cristiano. No es coherente y hasta hipócrita podría ser alguien que afirme tal cosa y haga otra. Tampoco se trata de responder con los conocimientos que se puedan tener, o de los estudios teológicos que se hayan realizado, o de lo que el sacerdote o la religiosa dice; esta pregunta implica una respuesta de la propia vida, de la propia experiencia o vivencia que se tenga del Señor.

Si algo interesa, esta lectura exige observar la propia vida y, luego de meditar ante el Santísimo, con un corazón abierto y sincero, responder a la pregunta ¿Quién es Jesús para mí? ¿Qué significa su presencia? ¿Qué lugar ocupa en mi vida? La respuesta no debe ser  lo que te gustaría que Jesús sea en tu vida sino lo que Jesús es en tu vida. Sólo así se tomarán las medidas necesarias para corregir.

SEÑOR QUE PUEDA DESCUBRIRTE PARA ASÍ DESCUBRIR QWUIEN SOY YO.

DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: 2 Samuel 12, 7-10.13
  • Salmo responsorial: 31, 1-2.5.7.11
  • 2da lectura: Gálatas 2, 16.19-21
  • Evangelio: Lucas 7, 36-8,3

Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor.

REFLEXIÓN

PECADORAUna vez más se ve la misericordia de Dios y a Jesús, como siempre,  comprensivo y misericordioso con los pecadores. Él se deja llevar por los corazones humildes y arrepentidos puesto que  sólo ellos pueden pedir perdón. El hombre con espíritu humilde reconoce que solo no puede caminar, reconoce sus flaquezas y debilidades; sin dejar de ver lo bueno que tiene, reconoce que le falta y siente que debe aprender de los demás; un corazón humilde no juzga porque siente que no es digno. En el texto del evangelio también se ve la figura contraria, es decir, el orgulloso, el que juzga y señala, el que siempre está criticando; el que cree no tener pecado por lo que no tiene nada de qué arrepentirse, el que siempre tiene la razón y nunca pierde.  Ante estas dos realidades Jesús compara a dos deudores, uno debe con exageración más que el otro, y que fueron perdonados por el prestamista. La pregunta clave fue: ¿Cuál de los dos lo amará más? Y la respuesta no se hizo esperar: “Supongo que aquel a quien se le perdonó más”. Es decir, Jesús toma como medida al “amor”: “…Por eso te digo, sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama”. El amor es el que movió a la mujer pecadora a los pies de Jesús, el amor es el que la motivó a hacer lo que hizo, incluso pasar como ridícula. Para el que ama no hay medida cuando se trata de estar bien con el ser amado.

SEÑOR JESÚS QUE APRENDA A RECONOCER QUIEN SOY.

DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO

  • 1ra lectura: 1 Reyes 17, 17-24
  • Salmo responsorial: 29
  • 2da lectura: Gálatas 1, 11-19
  • Evangelio: 

¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!

REFLEXIÓN

VIUDA DE NAINLas lecturas presentan a  Jesús como un ser cercano y misericordioso, que no se desatiende de la condición humana sino que la fortalece y enriquece. La experiencia del dolor y la angustia, propios de la humanidad, Dios no dudó en asumirlos al encarnarse como hombre, por amor. Desde entonces el hombre no está sólo; hay alguien a su lado, que le comprende y se solidariza con Él; esto debe ser motivo de alegría y paz, y sobre todo aliento para seguir caminando siempre de la mano con el Señor.

Estas lecturas presentan una realidad cotidiana en la vida: la muerte. Pero el hecho físico de la muerte  tiene que llevar a reflexionar también sobre la muerte espiritual. Desde esta perspectiva se puede constatar que hay muchos muertos andantes, parecieran estar vivos por las actividades externas que realizan propias de los vivos, pero en realidad muertos, porque no tienen al que es la vida. Muchos niños, jóvenes y adultos, por tener “X” prioridades, dejan de lado a Jesús, por lo que mueren, y así van sembrando muerte. Grave irresponsabilidad de aquellos padres de familia que llamándose cristianos jamás presentan en su hogar a Jesucristo vivo, y así siembran confusión, angustia, frialdad, dejadez, dejando las bases para una sociedad sin Dios.

Llama la atención cómo Lucas presenta el encuentro de la muerte con la vida y sobre todo el triunfo de esta sobre aquella. Tan sólo se necesita un corazón dispuesto para recibirle y la actitud de humildad para dejarse tocar por Él, y así recuperar la vida. Y aunque en el texto la viuda nunca llamó a Jesús,  mucho menos el muerto, Jesús al acercarse a ella encontró la disposición necesaria  para que las cosas marchen por el buen camino, y así se convirtió en intercesora o mediadora para su hijo. Esto debe enseñar que la intercesión de los padres, ante Dios, por sus hijos, es fundamental.

SEÑOR JESÚS DAME LA VIDA EN TI, PARA PODER SER VIDA PARA LOS DEMÁS.

SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO

  • 1ra lectura: Génesis 14, 18-20
  • Salmo responsorial: 109
  • 2da lectura: 1 Corintios 11, 23-26
  • Evangelio: Lucas 9, 11-17

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; quien coma de este pan vivirá para siempre.

REFLEXIÓN

corpusLa Iglesia celebra con gozo esta solemnidad porque se cumple la promesa del Señor: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. San Pablo asegura que todo cuanto dice respecto a la Eucaristía pertenece a la Tradición que arranca desde Cristo, “procede del Señor” nos dice. El Señor encomendó a sus discípulos que repitieran en memoria suya lo que él acababa de hacer: convertir el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre como sacrificio para la redención del mundo. Por eso san Pablo dice “…cada vez que comemos el Pan o bebemos del Cáliz proclamamos la muerte del Señor hasta que vuelva”. Proclamar la muerte de Cristo equivale a repetir su sacrificio, de modo sacramental pero real. En cada celebración eucarística se repite el sacrificio del Calvario. De ahí la importancia capital de la Eucaristía, de la Misa. El Magisterio de la Iglesia le considera como el centro de la vida cristiana, la fuente de la que brota la vida de Gracia y, por ende, es el acto al que se dirige toda actividad apostólica. Es allí donde converge todo cuanto la Iglesia hace y dice para la salvación del mundo.

Conocer esta realidad de la Eucaristía implica el compromiso de todo creyente a nunca descuidarle. La Eucaristía es el alimento de la vida, es Cristo mismo que se da para fortaleza de todo aquel que quiere seguirle: “Yo soy el pan de vida”. Así como no hay ser humano que pueda vivir sin alimentarse así también no hay cristiano que puede vivir sin recibirle. Es inexplicable la dejadez de tantos que se llaman cristianos y dicen no necesitar o simplemente no le dan importancia debida a Jesucristo sacramentado: Allí está vivo, en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad; es decir, con todo su ser de Hombre y todo su Ser de Dios, para ser alimento de nuestra vida espiritual.  Es este gran misterio lo que conmemoramos en la Fiesta de Corpus Christi.

QUE EL ALIMENTO DE VIDA NUNCA FALTE PARA LA SALUD DE TODO CRISTIANO.

SANTÍSIMA TRINIDAD 

SOLEMNIDAD

  • 1ra lectura: Proverbios 8, 22-31
  • Salmo responsorial: 8, 4-9
  • 2da lectura: Romanos 5, 1-5
  • Evangelio: Juan 16, 12-15

Todo lo que tiene el Padre es mío; el Espíritu recibirá de lo mío y os lo anunciará.

REFLEXIÓN

trinidadLa Iglesia celebra la Solemnidad de la Santísima Trinidad, el misterio más grande de nuestra fe, y motiva a los fieles a adorar al único Dios en tres personas distintas. Esta realidad no puede ser explicada por la razón, lo que no le quita verdad, pero sí lo sostiene la fe.

Esta solemnidad quiere encauzar la fe a la existencia de un Dios que no es solitario o ermitaño, sino a la presencia amorosa, fraterna y amiga de un Dios que es familia. Las lecturas de este domingo van describiéndolo así y reflejan el modo como puede ser la misma actividad divina. La primera lectura habla de la sabiduría, que incluso pareciera ser el mismo Dios, y que el cristiano interpreta como la figura de Cristo, Palabra de Dios. La segunda lectura es más explícita al mostrar a las tres personas en constante actividad para llegar al hombre. El Padre es el amor, el Hijo la Gracia, y el Espíritu es la comunicación de ese Amor y Gracia. Dicho de otro modo, el Amor del Padre y la Gracia del Hijo se comunican por el Espíritu Santo, el cual los infunde en el corazón, siempre dispuesto del hombre. Para que esta realidad dé fruto es menester la comunicación perenne, en perfecto diálogo, en perfecta comunión. En el evangelio Jesús habla de sí mismo, y también del Padre con el Espíritu Santo. Habla de este como el “Espíritu de la Verdad”, el que “los irá guiando hasta la verdad plena”; así mismo habla del Padre en referencia así mismo: “Todo lo que tiene el Padre es mío…tomará  de lo mío y se lo comunicará a ustedes”. En resumen: todo viene del Padre, por la gracia del Hijo, y todo es repartido por el Espíritu Santo. Pablo tiene claro la esencia divina: “La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunicación del Espíritu Santo esté con todos ustedes”.

El mundo quiere desvirtuar la esencia de Dios y trata de presentar diosecillos que esclavizan al hombre, dioses con minúscula que intentan saciar la sed que tiene el hombre del Dios vivo. Dios es amor, Dios es familia, Dios es diálogo, Dios es comunión, Dios es unidad. La Trinidad es el modelo de existencia para todo hombre y familia que quiere ser feliz.

CREO EN TI SEÑOR: PADRE, HIJO, Y ESPÍRITU SANTO.

TIEMPO PASCUAL

CICLO C

DOMINGO DE PENTECOSTES

SOLEMNIDAD

  • 1ra lectura: Hechos de los Apóstoles 2, 1-11
  • Salmo responsorial: 103
  • 2da lectura: 1Corintios 12,3-7.12-13
  • Secuencia de Pentecostés.
  • Evangelo: Juan 20, 19-23

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

REFLEXIÓN

pentecostes4Pentecostés es el punto de partida para la Iglesia misionera. Esta es la fiesta en la que se celebra la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y la virgen María. Allí comienza la labor evangelizadora como tal. Ya no hay temor, no hay porqué estar con las puertas cerradas, es la hora de gritar al mundo entero que Jesucristo ha resucitado y está al lado de todo hombre, de la humanidad entera.

Más que definir al Espíritu se tendría que resaltar las consecuencias de tener al Espíritu. Sólo así se podrá notar su presencia. Esta fiesta debe hacer reflexionar a todo cristiano si en verdad está siendo medio para que el Espíritu fluya y así pueda transformar el mundo. Ciertamente el Espíritu está y actúa, y ha descendido para todo hombre,  pero no todo hombre puede recibirlo, no porque el Espíritu se niegue sino porque el mismo hombre se opone a que entre en su corazón: ¿Qué labor podrá realizar el Espíritu con un corazón cerrado y hasta embrutecido por lo pasajero de este mundo? ¿Qué cambios podrá experimentar el mundo si al artífice de los cambios no se le deja actuar? No es que el Espíritu no pueda hacer lo que tiene que hacer, claro que lo hace, pero vaya trabajo, y a la par, qué sufrimiento de la humanidad por la negativa del hombre para que los planes de Dios se realicen.

Esta solemnidad de Pentecostés es un nuevo llamado, uno de los tantos, que el Señor Jesús hace a su pueblo, la Iglesia, para romper ataduras, dejar viejos esquemas, sacudir las cortinas, y así sacudidos de todo mal olor de la rutina emprender nuevos horizontes, con nuevo ardor, y un rostro siempre joven.

SEÑOR JESÚS ENVÍA TU ESPÍRITU Y TODO SERÁ RECREADO.

SÉPTIMO DOMINGO DE PASCUA

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

  • 1ra lectura: Hechos de los Apóstoles 1,1-11
  • Salmo responsorial: 46,2-3.6-9
  • 2da lectura: Efesios 1, 17-23
  • Evangelio: Lc 24,46-53

Mientras los bendecía, iba subiendo al cielo.

REFLEXIÓN

ascencsionJesucristo ha sido exaltado por Dios. El humillado y martirizado en la cruz ha sido puesto en lo alto, Él es el señor. Ahora reina al lado del Padre y desde allí se ha constituido Señor y cabeza de la Iglesia.

Esta fiesta es motivo de alegría para todo aquel que se proclama cristiano e intenta vivir de la mejor manera su vida de fe. La ascensión es la prueba irrefutable que el hombre puede tener ese encuentro definitivo con Dios. Si Cristo lo ha tenido, el hombre en Él también lo tendrá. La partida de Cristo no es desprenderse de la realidad humana, todo lo contrario, es dar plenitud a esa condición, es asumir el compromiso con el hombre de permanecer siempre con él  y en él hasta el fin de los tiempos. La ascensión del Señor significa el comienzo, en la historia, de la actividad del Espíritu lo que indica un futuro; con el Espíritu no todo está perdido y siempre habrá una oportunidad.

La ascensión implica el compromiso del creyente de difundir esta buena noticia con presteza y alegría. No tiene sentido guardarla, pues es un gozo que todo hombre debe tener al saber que no está solo, que es importante, que hay un Dios que le ama, y que ha subido a la diestra del Padre para reservarle  un espacio junto a Él.

SEÑOR JESÚS QUE SEPA ASUMIR CON RESPONSABILIDAD MI TAREA DE PRESENTARTE AL MUNDO COMO EL AMIGO CERCANO QUE SIEMPRE NOS ACOMPAÑA.

SEXTO DOMINGO DE PASCUA

  • 1ra lectura: Hechos de los Apóstolesn 15,1-2. 22-29
  • Salmo responsorial: 66,2-3.5.6 y 8
  • 2da lectura: Apocalipsis 21,10-14.22-23
  • Evangelio: Jn 14,23-29

Aleluya, Aleluya. Si alguno me ama guardará mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará, y vendremos a él. Aleluya.

REFLEXIÓN

palabra de DiosLas lecturas de este domingo motivan al pueblo de Dios a vivir de modo coherente. Qué sentido tiene decir “yo amo al Señor” cuando sus palabras no tienen resonancia en la propia vida o se vive de modo opuesto a lo que Él pide. En nuestra época y, concretamente,  en nuestra sociedad cuantos personajes públicos son motivo de escándalo al proclamarse cristianos y desdecirlo con su estilo de vida. Muchos son muy cristianos en el templo, pero fuera de él no se ve un compromiso serio con lo que dicen creer. Hoy el Señor llama a los políticos, a los empresarios, a los profesionales, padres de familia, hombres de prensa, pastores en la Iglesia, etc.  a cuestionarse y sacar conclusiones sobre la vivencia de su fe y la forma como la están presentando a la sociedad. Ser coherente es la tarea de todo cristiano.

Dada la insistencia de Jesús, no conforme de modo afirmativo lo dice en negativo: “El que no me ama no guardará mis palabras”, se puede intuir la gravedad del asunto. En principio, el incoherente siempre es motivo de escándalo, ya sea en asuntos leves o graves; esta es una persona que lleva a la confusión y distorsiona la fe de aquellos, por lo general cercanos, que intentan vivirla. Una persona incoherente no es de confianza y tiene el corazón dividido. Qué responsabilidad puede tener un hombre que se sabe es incoherente, que dice una cosa y hace otra, que afirma una verdad y la niega con la vida. Se puede decir que es una persona que no tiene palabra. Él mismo imposibilita la presencia de Dios en su vida. Si Dios no habita en el corazón del hombre ¿De qué está lleno su corazón?

Oportunidades no faltan para encausar la vida. Nunca faltará la presencia del Señor en alguien que dé un consejo o una palabra que lleve a reflexionar y así descubrir los errores. Esto implica la humildad y el ponerse en las manos del Espíritu que todo lo transforma.

SEÑOR JESÚS ILUMINA NUESTRAS VIDAS CON TU ESPÍRITU SANTO PARA PODER VER CON CLARIDAD CÓMO VIVIMOS LA FE.

QUINTO DOMINGO DE PASCUA

  • 1ra lectura: Hechos de los apóstoles 14, 21-27
  • Salmo responsorial: 144,8-9.10-13
  • 2da lectura: Apocalipsis 21, 1-5
  • Evangelio: Jn 13,31-35

Aleluya, aleluya. Os doy un mandamiento nuevo, que os améis unos a otros como yo os he amado, dice el Señor. Aleluya.

REFLEXIÓN

amaosEs sorprendente ver que luego de la resurrección de Jesucristo  y sus discípulos convencidos de su presencia viva entre ellos  van extendiendo el evangelio, de modo especial Pablo en el mundo pagano. Pablo, convertido a la fe, es el modelo de aquel hombre tocado por el amor de Cristo y que vive consecuentemente su conversión. Su fe le mueve a predicar y proclamar que Jesucristo vive y es la razón de ser de la existencia no sólo para los judíos sino para todo hombre, no escatima distancias ni tiempo, pareciera no tener límites y ser incansable. El mundo de hoy necesita nuevos “Pablo y Bernabé”, hombres que tomen en serio su bautismo y que entren en todo círculo humano y que desde allí tomen la  iniciativa para nuevos viajes en los nuevos caminos de la modernidad.

El evangelio de hoy presenta el nuevo estilo de vida que Jesucristo plantea a sus discípulos: “Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros; como yo les he amado”. Nuevo porque no es sólo “amar” sino “amar a su estilo”. Con Cristo el amor no es un sentimiento o emoción sino una decisión que se expresa en el servicio, algo que implica un compromiso serio con la otra  persona por su bien. Sólo en el amor el hombre adquiere plenitud y su vida será resplandor de la gloria de Dios. Y así como el Hijo glorifica al Padre porque le ama y hace su voluntad hasta el extremo, así también  todo hombre que mire a Cristo y realice en su vida el proyecto de amor trazado por el Padre desde siempre, le estará glorificando. Por ello la primera vocación de todo hombre es el “amor”, san Agustín lo resume en la frase: “El amor es mi peso”, es decir, soy alguien en la medida que amo. El odio es negación del amor y la persona que no ama se niega a sí misma porque no vive su razón de ser.

A la luz de estas lecturas no está demás dar una ojeada a la vida: ¿Estoy viviendo mi vocación de amar? ¿Qué me falta trabajar para amar a plenitud? ¿Estoy confundiendo el amor con un simple sentimiento?

SEÑOR JESÚS ILUMINA MI CORAZÓN PARA RESPONDER A MI VOCACIÓN DE AMAR.

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

  • 1ra lectura: Hechos de los apóstoles 13,14.4-52
  • Salmo responsorial: 99, 2.3.5
  • 2da lectura: Apocalipsis 7,9.14-17
  • Evangelio: Jn 10, 27-30

Aleluya, aleluya. Yo soy el buen pastor, dice el Señor, conozco mis ovejas y ellas me conocen. Aleluya.

REFLEXIÓN

EL BUEN PASTOR             Con certeza podemos afirmar que el Señor nos conoce, incluso más que cada uno así mismo y que está pendiente de las  necesidades de cada  uno de nosotros. Pero nosotros ¿podemos decir que le conocemos? ¿Qué estamos haciendo para conocerle  un poco más?

                Hoy el Señor se presenta como el  Buen Pastor. El pastor acompaña al rebaño, se preocupa del rebaño, lo cuida de los peligros que pueden acecharle, le alimenta; él se identifica con las ovejas y estas con él, siempre obedecen a su voz. Esta parábola nos manifiesta las relaciones que deben existir entre Él y nosotros, y nosotros con Él. Esta es una relación personalizada, nadie es anónimo, ante Él todos tenemos un nombre y un apellido, no somos simplemente un número. Nuestra manera de ser, los defectos y virtudes, todo es conocido para Él, ante Él podemos decir “Yo mismo soy”.

                El mundo en que vivimos, aunque aparentemente muy comunicado, propicia el aislamiento, que nos ignoremos, que seamos distantes unos y otros,  e incluso que desconfiemos los unos de los otros. En un mundo así nunca faltarán las caretas. Qué tristeza que esto llegue a la familia, a la médula de la sociedad: Cuantos hogares rotos y que sobreviven por la falta de comunicación. Nada más contrario al tipo de relación que el Señor hoy nos presenta.

                Esta es la tarea del Buen Pastor, y es la tarea de todo aquel llamado para pastorear. Por eso la Iglesia hoy celebra la jornada mundial de oración por la vocaciones, recordando al pueblo de Dios su obligación de orar para que el señor suscite pastores en su rebaño, sacerdotes santos que sepan cuidar,  guiar y alimentar a su pueblo. 

                Queridos hermanos el Señor nos conoce hasta en lo más íntimo de nuestro ser, y con alegría podemos afirmar que nos ama, y porque nos ama nos llama a una vocación determinada. Cual es tu respuesta a ese llamado? ¿Cuál es tu vocación?.

SEÑOR, QUE DESCUBRA MI VOCACIÓN PARA SERVIRTE EN PLENITUD.

TERCER DOMINGO DE PASCUA

  • 1ra lectura: Hechos de los apóstoles 5, 27-32
  • Salmo responsorial: 29,2.4.5.6.11-13
  • 2da lectura: Apocalipsis 5,11-14
  • Evangelio: Jn 21,1-19

Aleluya, Aleluya. Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más. la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.

REFLEXIÓN

pesca milagrosaEn la primera lectura se encuentra una frase que tendría que hacer reflexionar a tantos cristianos, y no cristianos, que llevan las riendas de la economía, la política y el saber humano: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres…”. Que bofetada para aquellos que tienen altas responsabilidades en la conducción de instituciones y empresas y legislan obedeciendo  caprichos e intereses particulares sin considerar el mensaje del amor, la fraternidad y el respeto que Cristo proclama. El mundo sería diferente, y marcharía en los rieles de la paz y la justicia si el modo de vida de cada hombre se basara en la obediencia a las palabras del Señor.  Esto es posible en la medida que el hombre tenga un encuentro personal con el amor infinito de Jesucristo. Sólo así será, primero, capaz de vivir la palabra del Señor, y luego defender su mensaje y posesionarlo en las altas esferas del mundo, luchando incluso hasta el martirio.

El hombre obediente a la palabra del Señor siempre es bendecido. La lectura presenta el caso de Pedro, que tiró las redes a la derecha de la barca, por indicación del Señor, y obtuvo abundancia de peces. Cuantas veces nosotros tendríamos que hacer lo mismo en cualquier actividad de la vida, para obtener en abundancia lo pedido.  Pero con frecuencia sucede que el hombre se inclina a sus preferencias y seguridades, o va a las alternativas inmediatas que el mundo le presenta,  y no presta atención al amigo que nunca falla.

En el texto del evangelio llama la atención la parte afectiva del Señor respecto a sus discípulos. El hecho de presentarse temprano en su jornada laboral, de hacerse presente llamándoles, de preparar el desayuno, de servirles y compartir con ellos el alimento, expresa más que un simple afecto con ellos, demuestra cercana familiaridad y cariño que llega hasta la amistad en la  hermandad, cariño que no se queda en un simple sentimiento sino que trasciende a los hechos.

Al Señor nadie le gana en afecto para sus amigos, Él siempre está pendiente de  sus necesidades; en los momentos difíciles y de cansancio siempre aparece indicando el camino, animando con una palabra de aliento o con gestos de cariño como el expresado, en esta lectura, al esperar a sus discípulos con el desayuno preparado.

SEÑOR, JESÚS, QUE TENGA EL VALOR SUFICIENTE PARA VIVIR TU PALABRA  Y ASÍ PROCLAMARTE EN EL CÍRCULO DE MI VIDA.

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

  • 1ra lectura: Hechos de los apóstoles 5, 12-16
  • Salmo responsorial: 117, 2-4.22-24.25-27
  • 2da lectura: Apocalipsis 1, 9-13.17-19
  • Evangelio: Jn 20, 19-31

Aleluya, aleluya. Porque me has visto, Tomás, has creido, dice el Señor: Paz a vosotros. Dichosos los que creen sin haber visto. Aleluya.

REFLEXIÓN

tomasQueridos hermanos las lecturas de este domingo manifiestan el infinito cariño de Dios a los suyos. Jesucristo ha resucitado y no quiere dejarles. Se hace presente en medio de ellos con la misma familiaridad y cercanía de costumbre.

Quiere que su resurrección se haga efectiva en cada uno de ellos para que tengan vida plena. Aparece en medio de ellos con regalos que transformarán sus vidas: la paz y la presencia del Espíritu Santo, regalos que además  transformarán el mundo. Todo este despliegue de amor implica una respuesta del hombre: la fe. La fe es la que le moverá a ver más allá de  lo evidente y no quedarse sólo en las apariencias, como Tomás. El hombre de fe  es humilde y sencillo, cree aunque la lógica humana diga otra cosa, tiene el corazón abierto y dispuesto a recibir la Palabra del Señor. Estas lecturas también expresan la paciencia y la misericordia de Dios al autorizar a sus discípulos perdonar, en su nombre, los pecados. Él está siempre dispuesto a esperar y recibir al arrepentido. El regalo de la confesión alienta a seguir en la batalla, en un mundo plagado de situaciones que invitan a dejar de lado su Palabra. No en vano la Iglesia celebra en el segundo domingo de Pascua la Fiesta de la Divina Misericordia, fiesta que pone de relieve el sacramento de la reconciliación como fuente de la misericordia divina.

AYÚDAME SEÑOR A ENCONTRARTE EN CADA ACONTECIMIENTO DE LA VIDA, Y RECURRIR SIEMPRE A TU DIVINA MISERICORDIA EN EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

  • 1ra lectura: Hechos de los Apóstoles 10, 14a.37-43
  • Salmo responsorial: 117, 1-2.16-17.22-23
  • 2da lectura: Colosences 3, 1-4
  • Evangelio: Jn 20, 1-9

Aleluya. Aleluya. Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la pascua. Aleluya.

“El había de resucitar de entre los muertos”.

REFLEXIÓN

resucitoQueridos hermanos, veintiún siglos después,  con gozo celebramos este acontecimiento que  cambió el rumbo de la historia. En aquel contexto, la experiencia de aquellas  mujeres sencillas fue inexplicable: ¿Qué pasó? ¿Dónde lo han puesto? , todavía no  comprendían la realidad de la resurrección. Es asombroso ver que desde esta situación inexplicable, confusa e increíble, y en un círculo de personas sencillas Dios pudo hacer surgir algo que renueve la existencia humana desde su misma raíz, algo tan sólido y firme en el tiempo, como son las cosas divinas, que ya nadie podrá cambiar.

Hoy, aunque muchos se empecinen en opacar este acontecimiento valiéndose de todas las argucias posibles, incluso con la indiferencia, nadie puede negar la verdad de la resurrección. El cristiano respaldado por su fe afirma y proclama que Jesús vive y que las cadenas de la muerte se rompieron; que la vida aquí, en este mundo, tiene sentido; que la dicha de la vida eterna  en Dios es una realidad para los que proclaman a Jesucristo como Señor.

Con Cristo resucitado las vicisitudes y contrariedades de la vida se tornan pasajeras y crisoles para una vida en santidad. Ya no existe nada que obstaculice la felicidad plena del hombre.  Cristo resucitado es la piedra angular que da unidad a la diversidad y forma definitiva lo que el pecado dispersó.

GRACIAS SEÑOR POR TU RESURRECCIÓN, GRACIAS PORQUE EN TI TODO TIENE SENTIDO.

SEMANA SANTA

CICLO C

SABADO SANTO – VIGILIA PASCUAL

ANTIGUO TESTAMENTO

  • 1ra lectura: Génesis 1,1-31; 2,1-2
  • Salmo responsorial: 103,1-2a.5-6.10.12.13-14.24
  • 2da lectura: Éxodo 14,15-15,1
  • Salmo responsorial: Éxodo 15,1-2.3-4.5-6.17-18
  • 3ra lectura: Ezequiel 36,16-28
  • Salmo responsorial: 41,3.5bcd; 42,3.4

NUEVO TESTAMENTO

  • 4ta lectura: Romanos 6, 3-11
  • Salmo responsorial: 117,1-2.16ab-17.22-23
  • Evangelio: Lc 24,1-12

REFLEXIÓN

RESUCITARRecuerdo la frase tan repetida en el Grupo Emaús de la parroquia donde trabajé: “JESUCRISTO HA RESUCITADO”, y todos respondían “EN VERDAD RESUCITÓ”.

Cómo no celebrar este acontecimiento que transformó la historia de la humanidad y que venció todas las barreras de la lógica humana: “que un muerto viva”. Si Jesucristo no resucitó vana sería la fe, no tendría razón de ser la esperanza ni la vida misma: “para qué vivir si la Vida está muerta, entonces todo es muerte”.

En Cristo resucitado la vida tiene sentido. Las dificultades, los momentos duros, los sinsabores, ahora tienen un trasfondo diferente a la simple desgracia o mala suerte.  Con Cristo resucitado siempre hay una posibilidad más, una puerta abierta, una esperanza.  Cristo vivo es la piedra angular que armoniza todo el rompecabezas de la existencia humana.

En Cristo resucitado la creación es transformada, el hombre es recreado  para tener vida, y vida abundante. En Él el hombre es siempre nuevo. El hombre nuevo refleja la alegría y el gozo de un Dios que está vivo, que se mueve, que camina en el mundo, que le anima.  Este hombre es el que ha dado muerte al hombre viejo: pesimista, acomplejado, orgulloso, egoísta, ambicioso, muñeco de las concupiscencias. Sólo él, el que ha tenido la experiencia de la resurrección de Jesucristo puede ser instrumento para cambiar la humanidad.

SEÑOR JESÚS QUE TU RESURRECCIÓN TRANSFORME MI MENTE  Y TAMBIÉN MI CORAZÓN PARA SER INSTRUMENTO DE CAMBIO EN EL MUNDO.

VIERNES SANTO

  • 1ra lectura: Isaías 52,13-53,12.
  • Salmo responsorial: 30,2.6.12-13.15-16.17 y 25
  • 2da lectura: Hebreos 4,14-16; 5,7-9.
  • Evangelio: Jn 18,1-19.42.

“Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”.

Experimentó la obediencia, y se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.

REFLEXIÓN

viernes santoHoy es viernes santo. La Iglesia celebra “la Pasión del Señor”.  Se recuerda aquel acontecimiento que marcó la historia de la humanidad: La muerte del Hijo de Dios por mano del hombre. Este hecho expresa el amor sin medida de Dios a su criatura y la ingratitud siempre presente de esta.

Este día es un llamado a la reflexión sobre la vida, sobre las actitudes y respuestas que cada uno da a lo que el Señor pide en sus mandatos. El jueves se reflexionaba sobre la Eucaristía, el sacerdocio y el servicio en el amor. Este  es un buen punto de referencia para comenzar el trabajo de reflexión sobre la vida: ¿Cómo va mi compromiso dominical?, ¿Me estoy alimentando con su palabra, cuerpo y su sangre? ¿He tomado en serio mi sacerdocio como bautizado?, ¿Soy motivo de unidad en mi familia y la sociedad?, ¿Vivo para ser  servido o para servir?, etc.

Pero no se puede quedar todo en una simple reflexión personal, o en meros sentimientos de tristeza y hasta vergüenza por ese cuadro de injusticia y rebeldía, de infamia y calumnia con Jesucristo. El cristiano tiene que trascender y esos sentimientos deben llevarle a un compromiso que detenga y denuncie las injusticias que actualmente agobian al hombre. Caso contrario todo queda en un mero sentimentalismo barato y pasajero, engañoso y poco serio. La celebración de la pasión debe motivar una obligación con los necesitados, con los que sufren, con los hambrientos en los países más pobres del mundo, con aquellas madres desprotegidas por la irresponsabilidad del progenitor, por los enfermos que no tienen un seguro de salud que les ampare, por los desplazados, los perseguidos a causa de su fe o su raza, etc. El llamarse “cristianos” necesariamente tiene que implicar un compromiso.

SEÑOR JESÚS QUE TU PASIÓN ME LLEVE A UN COMPROMISO CON EL PRÓJIMO.

JUEVES SANTO

  • 1ra lectura: Éxodo 12,1-8.11-14
  • Salmo responsorial: 115,12-13.15-16bc.17-18
  • 2da lectura: 1Corintios 11,23-26
  • Evangelio: Jn 13,1-15

Os doy el mandato nuevo: que os améis mutuamente como yo os he amado, dice el Señor.

“Los amó hasta el extremo”

REFLEXIÓN

eucaristiaHoy es jueves santo. Estamos en el preámbulo del Sagrado Triduo Pascual, es una preparación para celebrar los grandes misterios de la fe.  En la santa misa que se celebra hoy día se recuerdan tres aspectos fundamentales. El primero, la institución de la Eucaristía: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros…Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre…”. A partir de ese momento Cristo se convierte en alimento de vida y sacramento de unidad en la Iglesia. Se celebra también la institución del Orden Sacerdotal: “Haced esto en memoria mía”, es decir, da poder a sus apóstoles, y en ellos a sus colaboradores, para que en commemoración suya, hagan presente, a traves de la historia, la entrega de su Cuerpo y su Sangre para la redención de la humanidad. Es en esta eucaristía memorable que Jesús da a sus apóstoles el carácter sacerdotal. El tercer aspecto importante en esta celebración es el mandato de la caridad fraterna, el servicio en la caridad: “…se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego hecha agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos…”. Este servicio en la caridad es lo que distingue al cristiano de un simple altruista.  Mientras este sirve y colabora porque le gusta aquel sirve porque es un mandato de Cristo, independientemente de su gusto. Es en el servicio y en la caridad que se va tejiendo la nueva civilización del amor.

En este día santo demos gracias al Señor por haberse quedado con nosotros en la Eucaristía como alimento de vida y salvación.  Agradecer también por perpetuar su labor pastoral en la historia a través de sus ministros sagrados, los  sacerdotes; siempre en la caridad y en el servicio.

SEÑOR JESÚS AYÚDAME A REGRESAR LA MIRADA A TI Y TE DESCUBRA COMO MI ALIMENTO DE VIDA.

DOMINGO DE RAMOS

CICLO C

  • 1ra lectura: Isaías 50, 4-7
  • Salmo responsorial: Sal 21, 8-9.17-18a.19-20.23-24
  • 2da lectura: Filipenses 2, 6-11
  • Evangelio: Lc 22,14-23,56

Cristo por nosotros se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso, Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”.

REFLEXIÓN

mi señorEl domingo de ramos marca el comienzo de la semana santa. Las lecturas de hoy, de un modo especial, expresan el amor infinito del Padre a la humanidad: dar a su propio Hijo en sacrificio. Al mismo tiempo el Hijo expresa su libertad, la obediencia al Padre y la fidelidad a los  suyos, al dar la vida en sacrificio en la cruz. Estas lecturas revelan a la vez  la condición humana, siempre débil e ingrata, frente al amor sin medida.

Para Jesucristo no hay marcha atrás, es la decisión que tomó, por amor, y asume las consecuencias. Es consciente de lo que le espera  y teme, como cualquier mortal, y en medio de la angustia pide apartar esa copa amarga, pero reconoce que allí está la voluntad del Padre y también su propia decisión de salvar la humanidad. Deja de lado su condición divina y se somete a la justicia humana, con trampas como siempre, y calla. Él sabe que ese es el camino, y no hay otro, para la redención.  Confía en el hombre y espera en él, aunque sabe que es débil y le fallará: la traición de Judas, la negación de Pedro, la cobardía de los demás al dejarlo solo en la cruz. Y otros tantos casos en los que estás incluido tú y yo.

Pero, sin embargo su amor infinito olvida todo y las puertas siempre estarán abiertas para todo aquel que se reconozca así mismo como lo que es y a Él como al Señor.

Queridos hermanos Jesucristo decidió negarse a sí mismo para dar vida, y vida en abundancia. Tú, ¿Qué has decidido?

SEÑOR, PERMÍTEME TOCARTE CUANDO PASES CON TU CRUZ, PARA ASÍ SENTIR EL PESO DE MI PECADO QUE CARGAS TU.

TIEMPO DE CUARESMA

CICLO C

DOMINGO V DE CUARESMA

CICLO C

  • 1ra lectura: Isaías 43, 16 – 21
  • Salmo responsorial: Sal 125, 1- 2ab.2cd – 3.4-5.6
  • 2da lectura: Filipenses 3; 8 -14
  • Evangelio: Jn 8, 1-11

Buscad el bien y no el mal y viviréis, y así estará con vosotros el Señor.

“El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”

REFLEXIÓN:

pecadoraEl texto del evangelio presenta una realidad cotidiana en la vida del ser humano, no tanto por la escena como por el contenido de la misma. Es la realidad de una  mujer  tachada como pecadora y condenada a morir apedreada,  y que es presentada a Jesús, ante el pueblo,  para que opine al respecto. El silencio de Jesús incomoda a los detractores, los que insisten por una respuesta, y a los que Jesús responde: “El que esté sin pecado,  que le tire la primera piedra”.  Estas palabras sencillas dispersan el grupo hasta quedar sólo los dos. La mujer siente el cariño y la calidez del amigo Jesús al escuchar: “¿Dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?”…”Tampoco Yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más”.

La humanidad pecadora está representada en esta mujer, que experimenta el aliento y la fortaleza, el perdón y la misericordia del que no tiene pecado, y que le motiva a un cambio de vida: “Anda, y en adelante no peques más”.

La Palabra de hoy cuestiona la actitud altanera del orgulloso y soberbio que creyéndose juez se permite juzgar y etiquetar al otro. Cuestiona también al que supone no tener nada de qué arrepentirse por lo que da por descontado las disculpas, según él, propias del pecador. Estos se olvidaron de mirarse por mirar a los demás. Sólo cuando el hombre regrese su mirada a sí mismo y encuentre al Maestro interior será capaz de comprender y no juzgar a los demás.

SEÑOR JESÚS QUE PUEDA DESCUBRIR QUIEN SOY YO PARA QUE CONOCIÉNDOME NO JUZGUE A LOS DEMÁS.

DOMINGO IV DE CUARESMA

CICLO C

  • 1ra lectura: Josué 5, 9a.10-12
  • Salmo responsorial: Sal 33, 2-3.4-5.6-7
  • 2da lectura: 2 Corintios 5, 17-21
  • Evangelio: Lc 15, 1-3.11-32

Me pondré en camino  a donde está mi padre, y le diré: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti”

“Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido”

REFLEXIÓN:

padre misericordiosoLas lecturas de este domingo deben romper viejos esquemas que dificultan la vivencia de la fe. Estos conciben a Dios como  selectivo y justiciero, vengativo y pendiente de los errores que se cometen,  un Dios frío y sin sentimientos.  Hoy Jesús  presenta la parábola del hijo pródigo y nos descubre la presencia de un Dios misericordioso y comprensivo, cariñoso y cálido, cuya paciencia es infinita.  Ahora se sabe que la puerta de la reconciliación siempre está abierta y con una nueva oportunidad. Nunca faltarán las oportunidades para aquel que quiere regresar  a la casa del Padre. Él estará siempre a la espera. Sólo así se explica la cercanía de Jesús con los pecadores para ganarlos e incorporarlos al Reino de Dios.  La respuesta a una nueva oportunidad sólo está en el hombre: ¿Cuál es tu respuesta?

SEÑOR JESUS QUE TENGAMOS LA VALENTÍA DE RECONOCER DONDE ESTAMOS Y ASÍ PODER REGRESAR A TI, CON LA CONFIANZA DE ENCONTRARTE SIEMPRE CON LOS BRAZOS ABIERTOS.

DOMINGO III DE CUARESMA

CICLO C

  • 1ra lectura: Éxodo 3, 1-8a.13-15
  • Salmo responsorial: Sal 102,1-2.3-4.6-7.8 y 11
  • 2da lectura: 1 Corintios 10, 1-6.10-12
  • Evangelio: Lc 13, 1-9

Convertíos, dice el Señor, porque está cerca el Reino de los cielos.

“Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera”

REFLEXIÓN:

arbol cortadoEste domingo las lecturas orientan a un análisis de la vida. Si este análisis es objetivo la conclusión será que es necesario un proceso de conversión, un proceso en el que se reconozca que no se ha trabajado lo suficiente para rendir los frutos esperados. Esta conclusión no es pesimista tan sólo reconoce, como dice san Agustín, que la meta está siempre más allá, y por otro lado, que toda la vida es un largo proceso de conversión ya que el hombre no es perfecto. Además se advierte que si no se comienza este proceso habrán consecuencias que lamentar: “Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera”. En este proceso de conversión es necesario tener muy presente que siempre hay alguien que acompaña e intercede, que tiene paciencia y es comprensivo: Jesucristo.

SEÑOR JESÚS ILUMINA NUESTRA INTELIGENCIA PARA PODER RESPONDER CON VOLUNTAD A TU LLAMADO CON LOS FRUTOS ESPERAS.

DOMINGO II DE CUARESMA

CICLO C

  • 1ra lectura: Génesis 15, 5-12.17-18
  • Salmo responsorial: Sal 26, 1.7-8a-9abc.13-14
  • 2da lectura: Filipenses 3,17-4,1
  • Evangelio: Lc 9, 28b-36

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre: Este es mi Hijo, el amado; escuchadle.

“Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió”

REFLEXIÓN:

transfiguracion2La oración es el diálogo del hombre con su Señor, es el diálogo con aquel que ama sin medida, y así como la amistad sin diálogo muere lo mismo también en la relación con Dios. Por ello la oración del Señor a su Padre fue constante y profunda.
Por la oración pudo vencer las tentaciones, caso del domingo anterior; ahora en oración se transfigura.
La oración para todo cristiano tiene que ser medio de renovación y transfiguración. Sólo así se puede vencer, evangelizar y ser luz para los demás. Sólo en un contexto así, de transfiguración, se podrán escuchar las palabras del Padre y asumirlas en la vida para no desviarse del camino.
Pidamos al Señor que transfigurados en Él se pueda ver la vida con alegría y esperanza, con gozo y optimismo, a pesar de los momentos duros o desagradables que nunca faltan, a pesar de las enfermedades y de las incomprensiones, de la soledad, de la frustración.

SEÑOR JESÚS QUE MIRÁNDOTE PUEDA TRANSFIGURARME Y ASÍ PUEDA, CON TU GRACIA, TRANSFIGURAR MI ENTORNO.

DOMINGO I DE CUARESMA

CICLO C

  • 1ra lectura: Deuteronomio 26,1-2.4-10
  • Salmo responsorial: Sal 90,1-2.10-11.12-13.14-15
  • 2da lectura: Romanos 10, 8-13
  • Evangelio: Lc 4,1-13

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

“El Espíritu le iba llevando por el desierto. Y era tentado”

REFLEXIÓN:

FORTALEZAEn este primer domingo de cuaresma la liturgia presenta una realidad cotidiana en todo aquel que quiere caminar en la presencia del Señor: La tentación. Esta debe motivar al creyente para estar alerta y preparado, y en pie de lucha constante contra aquel que quiere esclavizar, imponerse y torcer la senda que lleva a la felicidad.  Sólo se puede ser feliz viviendo la libertad que se logra en la obediencia plena a la voluntad de Dios.

Para evitar caer en las tentaciones es necesario ser consciente de la propia debilidad  y que solo no se puede vencer, es necesario la humildad para pedir ayuda,  y sobre todo la confianza plena en un Dios que es amor y misericordia, siempre comprensivo y bondadoso. El hombre que se reconoce ceniza podrá reconocer al Señor como su único Dios y vencerá las tentaciones de la carne, del poder y del orgullo.

La tentación antes de ser amenaza debe ser un reto que lleve a aferrarse a Aquel que ya la venció, y que todo lo puede, y en quien siempre se va a vencer.
SEÑOR JESÚS FORTALECE MI FE, Y TAMBIÉN MI HUMANIDAD, PARA SABER RESPONDER A TU LLAMADO SIN DESVIARME DE LA SENDA QUE TÚ ME HAS TRAZADO.

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